
Así como las ranas no vuelan, tampoco lo hacen los ingresos en el negocio de Telecomunicaciones del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), que en 2025 llegaron a los niveles más bajos desde 2010, antes de que Kölbi tuviera competidores privados.
La postura oficial es que las finanzas de la institución “están volando”. Así lo indicó el Gobierno hace una semana en su “conferencia de prensa” semanal, cuando se dieron a conocer los Estados Financieros de 2025 del Grupo ICE.

Sin embargo, ese mismo informe contable señala que los ingresos externos en el negocio de Telecomunicaciones fueron de ₡523.441 millones, la cifra más baja en los últimos 15 años, pues para encontrar un monto menor hay que remontarse a 2010, cuando los registros fueron de ₡493.176 millones.
“Ya ni siquiera podríamos llamar a esto una alerta financiera, sino una preocupación porque el barco está haciendo aguas hace ya un buen rato. El hecho de que los ingresos no se muestren hacia el alza y de que haya una competencia tan intensa en el sector prevé que hay una situación de alarma prendida y que ese asunto no ha sido resuelto en debida forma”, señaló Juan Manuel Campos, consultor en telecomunicaciones y presidente de Ciber Regulación.

Como lo señala Campos y se visualiza en el gráfico, la caída de ingresos no es nueva, sino que prácticamente se ha sostenido desde 2019. En estos últimos seis años, solo en 2022 hubo un crecimiento de ₡9.946 millones, pero desde entonces los registros continuaron en picada.
La última cifra, de 2025, no solo es la más baja desde que Kölbi compite contra otros operadores, sino que representa ₡84.204 millones menos que en 2019, que fue el año con el mayor nivel de ingresos externos en telecomunicaciones. El dato de 2025 también significa ₡51.000 millones menos que en 2022, el primer año de Rodrigo Chaves al frente del Ejecutivo y el único que presentó un crecimiento.
“Sin duda es un resultado que despierta profundas preocupaciones. Para Kölbi-ICE significa, además de un retroceso, una clara llamada de atención sobre su estabilidad”, indicó el exviceministro de Telecomunicaciones, Teodoro Willink.
El vocablo “preocupación” parece ser el denominador común para todos los expertos. Apenas hace unas semanas, el actual viceministro de Telecomunicaciones, Hubert Vargas, mantuvo una postura similar a la de Campos y Willink, al ser consultado por este medio sobre la situación del ICE: “La palabra es preocupación, porque al mercado le sirve que haya tres operadores competitivos”, comentó.
No obstante, a lo interno del ICE la perspectiva parece no ser la misma que la que muchos tienen desde afuera. Los informes financieros intermedios ya daban signos de que el año cerraría con ingresos por debajo de los registrados hace más de una década; aun así, la gerente de Telecomunicaciones, Leda Acevedo, fue renovada por el Consejo Directivo hasta 2031, con un salario mensual de ₡6.4 millones.
Acevedo es la cuarta gerente de Telecomunicaciones que ha tenido el ICE durante el actual Gobierno. El primero fue Mauricio Rojas, que tenía el cargo desde la administración anterior y fue destituido apenas unos meses después de la llegada de Chaves. Le siguió Luis Diego Abarca, a quien se le pidió la renuncia luego de una denuncia por la asistencia de varios funcionarios a una supuesta fiesta de Huawei. El exgerente general —recientemente destituido— tuvo el puesto de forma interina hasta que llegó la actual gerente.
“La rotación que ha habido de gerencias también refleja toda esta ingobernabilidad que ha tenido el ICE en todos estos años, sobre todo en este Gobierno”, opinó al respecto el ingeniero Gerardo Fumero, exfuncionario de amplia trayectoria en el área de telecomunicaciones del ICE.
El enfoque de las “ganancias”
Cuando el Gobierno y el ICE hablan de los resultados financieros de la institución solo lo hacen en general sobre las “ganancias” obtenidas, sin mencionar el hecho de que cada vez se registran menos ingresos.
En particular, el negocio de telecomunicaciones cerró 2025 con ₡28.675 millones en excedentes, tras haber culminado el 2024 con un déficit de ₡7.477 millones, según los últimos estados financieros presentados.
Sin embargo, para Campos el mero hecho de que un negocio mantenga márgenes positivos no justifica que sus ingresos vengan cayendo como ha sucedido en el ICE:
“Lejos de estar contentos porque se supone que hay una cierta ganancia, lo cierto del caso es que, a lo largo de los años, sobre todo en este cuatrienio que está terminando, el deterioro ha sido muy evidente y muy grave”, añadió el consultor.
El especialista puso como ejemplo el funcionamiento de las empresas que cotizan en bolsas: “Si una empresa tiene un éxito de un año comparado con otro, pero no vendió lo que tenía proyectado vender y los ingresos se deterioraron con relación al periodo anterior, normalmente se castiga la acción en bolsa y hay un deterioro”, explicó.
Esa es la forma, agregó Campos, en la que suelen manejarse los operadores privados, sin embargo, con el estatal parece que se actúa diferente: “En nuestro país nos sentimos contentos de que estemos perdiendo y eso no deja de ser una evidente contradicción”, dijo el experto.
Por su parte, Fumero señaló que las ganancias podrían estar impulsadas no por una buena gestión, sino por el efecto de un tipo de cambio a la baja o la falta de inversión en los últimos años. En esta misma dirección se había posicionado meses atrás el Frente Interno de Trabajadores (FIT) del ICE, que alertó sobre los resultados netos positivos que se sustentan en factores como ganancias por el bajo tipo de cambio del dólar; recortes en mantenimiento y repuestos; y subejecución de recursos.
“La administración está celebrando una «ganancia» que no nace de la productividad, sino del sacrificio de la inversión y de la suerte con el precio del dólar (…). Eso no es éxito, es desmantelamiento disfrazado de ahorro”, indicó el frente sindical.
En cuanto a inversiones, por ejemplo, en el sector de telecomunicaciones la institución no ha logrado implementar proyectos estratégicos millonarios como 5G o la red de transporte, tal como ha reportado este Semanario en diferentes ocasiones. Solo los dos mencionados suman alrededor de ₡78.000 millones, según documentos disponibles en el Sistema Integrado de Compras Públicas (Sicop).
Año tras año sin 5G
En abril de 2019, Corea del Sur lanzó la primera red comercial de 5G del mundo. Siete años después, Kölbi-ICE sigue sin tener su propia red 5G, mientras sus competidores privados ya ofrecen el servicio a 1.6 millones de suscriptores.
En los primeros tres de esos siete años, esta institución casi no tuvo avances y era presidida por Irene Cañas, quien levantó polémica en esa época por unas declaraciones en las que reducía la utilidad de 5G a descargar películas y jugar videojuegos.
Sin embargo, durante los últimos cuatro años, bajo el gobierno de Chaves y la gestión de Marco Acuña como presidente ejecutivo, el ICE ha continuado sin implementar esa tecnología, pese a que cada vez se fue volviendo más urgente.
Hasta ahora, los mayores avances para que Kölbi ofrezca 5G móvil a sus clientes han sido un piloto que no funciona con celulares Apple ni con la mayoría de Samsung; una licitación declarada infructuosa; y otra que apenas está por concluir y bajo la cual se tardarán meses antes de tener las primeras radiobases instaladas.
Pese a esto, el presidente Chaves dijo que el ICE solo estaba “un poquillo” atrasado con el tema: “Vamos muy bien. Un poquillo atrasados con 5G. Así como le doy encomio, también le digo, acuérdese que la cuenta por cobrar de 5G va atrasada. La red de transporte, etc.”, dijo el mandatario, dirigiéndose a Acuña tras la presentación de los resultados financieros.
Para el exviceministro Willink, el no haber implementado 5G “ha sido una gran oportunidad desperdiciada (por el ICE) para recuperar el liderazgo en el sector”. El ingeniero destacó que la institución tiene “el recurso técnico” para lograrlo, “pero aparentemente carece de la visión estratégica y voluntad política necesarias”.
“Las dificultades para ofrecer nuevos servicios y renovar su equipamiento evidencian además el poco interés por liderar la innovación digital y ofrecer servicios ciudadanos digitales de calidad”, agregó Willink.
Por su parte, Campos recordó que 5G “es el gran parteaguas de las empresas de telecomunicaciones” y advirtió que los operadores que ya lo ofrecen tienen “una ventaja clara” frente a quienes se han quedado atrás.
“No tenemos que pensar que 5G solo es sinónimo de ocio (…). Eso está pensado en dinamizar distintas industrias que actualmente hoy están requiriendo una conectividad y un servicio estable”, explicó el consultor.
En la misma línea, Fumero señaló que el ICE pudo haber desarrollado 5G inclusive desde 2020, antes que cualquier otro competidor.
“Resulta una completa ironía que los ingresos estén a ese nivel si consideramos que, precisamente, desde el año 2019 se comenzaron a hacer preparativos para introducir el 5G”, dijo el exfuncionario de telecomunicaciones.
Pérdida de mercados
Durante el Gobierno chavista, no solo han caído los ingresos externos de telecomunicaciones, sino que Kölbi ha perdido cada vez más participación en mercados clave como el pospago —que concentra el 89% de los ingresos del mercado móvil— y el de Internet fijo, de acuerdo con los informes estadísticos que publica la Superintendencia de Telecomunicaciones (Sutel) cada año.
En el segmento pospago, la actual administración recibió a Kölbi con un 44,1% de participación, con un 11,3% de ventaja sobre Liberty. Sin embargo, para 2024 (último informe publicado) la empresa estatal descendió hasta un 38,8%, mientras que Liberty creció a 36,9% y ya solo los separaba un 1,9%.

Si por la víspera se saca el día, con esa tendencia y los ingresos registrados en 2025, en el próximo informe de Sutel sería el operador privado quien aparezca liderando la rama pospago, lo cual ya sucedió en el segmento de internet fijo. En este mercado, Kölbi lideraba en 2022 con 26,6% de participación, mientras que Liberty lo perseguía con un 24,6%. En el último reporte, es la empresa estadounidense la que se puso puntera, con un 25,4% de participación, frente al 17,2% de Kölbi que lo llevó a la tercera posición, pues Telecable también lo superó.

En el segmento prepago, el único en que el operador público logró crecer (+4,7%) durante la era chavista, ya Liberty lo había superado desde años atrás. El último dato de la empresa privada era de 43,2%, mientras que Kölbi lo persigue con 35,7%.

“El mercado de telecomunicaciones ha crecido, y con él las oportunidades para ampliar el alcance de las tecnologías digitales en el país. Sin embargo, los resultados muestran que las decisiones políticas responden a intereses alejados de consolidar la institución”, expresó Willink.
El exviceministro lamentó la situación, pues aseguró que con la caída del ICE “no solo se pierde la posibilidad de consolidarse en ambiente muy competitivo, sino también la de hacerlo con un enfoque social y de servicio”.
En la misma línea, Juan Manuel Campos dijo que será importante que a la hora de que el nuevo gobierno considere la continuidad o no del Consejo Directivo y los actuales jerarcas, analice la situación que atraviesa el negocio de telecomunicaciones:
“El sostenimiento de empresas de la calidad y de la magnitud del ICE es más que un estandarte político. Es necesario que permeen en la población, porque están llamadas a satisfacer necesidades primarias. Las telecomunicaciones hoy en día son servicios de necesidad básica y de ahí es que es muy importante el sostenimiento de empresas de esa naturaleza”, destacó el consultor.
UNIVERSIDAD pidió al ICE su posición sobre la situación de Kölbi y ha solicitado diferentes entrevistas desde el año pasado, no obstante, al cierre de edición las gestiones no habían sido atendidas.
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