Un proyecto de ley que pretende prohibir terapias de conversión para personas de la comunidad LGTBIQ+ toma fuerza tanto dentro como fuera de la Asamblea Legislativa.
Distintos grupos sociales como: universidades y cinco embajadas pidieron a los diputados de la República que aprueben el expediente 20.970.
¿EN QUÉ CONSISTE?
El proyecto impide coaccionar o forzar a las personas a esconder, cambiar o negar sus características sexuales, expresión, identidad de género u orientación sexual.
Del mismo modo, prohíbe revertir mediante “curaciones o terapias” la orientación de las personas.
El texto de ley también veta cualquier propaganda, publicidad engañosa o ambigua que pretenda “cambiar” a las personas y en caso de que una persona promueva dichas prácticas se sancionaría con multas entre 60 a 100 días (¢924.360 a ¢1.540.600).
Distintos reportes señalan que algunas “terapias para curar” personas LGTBIQ+ son: celibato, institucionalización psiquiátrica, inanición, esterilización involuntaria, reclusión en centros religiosos, campamentos para conversión, descargas eléctricas, uso de drogas u hormonas, cirugía, detención o encarcelamiento y prácticas sexuales correctivas.
PIDEN APROBACIÓN
Mediante un oficio remitido a la Asamblea, las Embajadas de Canadá, Colombia, España, Estados Unidos, y los Países Bajos aseguraron que las llamadas terapias de conversión son un flagelo que aún existe en la actualidad y son discriminatorias.
“Dependiendo del contexto, la gravedad del dolor y el sufrimiento físico o mental que causan pueden compararse a tratos crueles, inhumanos y degradantes, o incluso tortura. Tales prácticas degradan y discriminan intrínsecamente a las personas LGTBIQ+, al patologizar falsamente la orientación sexual, la identidad o expresión de género o las características sexuales”, señalaron desde las misiones diplomáticas.
Incluso dicen que las “intervenciones” carecen de credibilidad científica y clínica y generan traumas psicológicos y físicos
“Sus devastadores impactos incluyen: ansiedad, depresión, baja autoestima, suicidio o pensamientos suicidas, y también representan una afrenta directa a los derechos humanos (…).
Reafirmamos la importancia de garantizar el acceso a la salud basada en evidencia científica, sin discriminación ni estigma independientemente de la orientación sexual, la identidad o expresión de género o las características sexuales y abogamos por el pleno respeto a su humanidad. Manifestamos nuestro rechazo al uso de las llamadas terapias de conversión, en tanto ponen en riesgo la dignidad intrínseca de quienes se someten a estos procesos.
MÁS CRITERIOS
La Federación de Estudiantes de la Universidad de Costa Rica hizo el llamado a los diputados para que puedan avanzar en la iniciativa.
“Reafirmamos nuestro compromiso con la defensa de los derechos humanos, la igualdad, la no discriminación y la no regresión de derechos humanos.
Continuaremos trabajando activamente en favor de la protección y el bienestar de todas las personas, siendo bastión de las luchas sociales y los derechos humanos”, precisó.
Criterio similar fue emitido por la Facultad de Medicina de dicha universidad, cuyo experto en Psiquiatría, el Dr. Adrián Montealegre Castro ha afirmado que el texto del proyecto está en consonancia con los conceptos actuales de la Psiquiatría y no requiere modificaciones.
Del mismo modo, el Colegio de Médicos y Cirujanos de Costa Rica, el Colegio de Profesionales en Psicología de Costa Rica, el Ministerio de Salud y la Caja Costarricense de Seguro Social han expresado su apoyo al proyecto.
En materia política, las bancadas de Liberación Nacional y Liberal Progresista también avalan la propuesta.
OPOSICIÓN
La principal oposición al proyecto de ley es impulsada por Fabricio Alvarado, diputado conservador de Nueva República.
El legislador considera que prohibir las terapias: “es un acto de persecución religiosa, un intento de mordaza y una amenaza a la libertad de conciencia, libertad de pensamiento, libertad de expresión y libertad religiosa”.
“(…). Pretenden provocar que los diputados votemos a favor ese nefasto proyecto que está completamente dirigido a legalizar la persecución a psicólogos, educadores, orientadores, líderes religiosos y a cualquiera que se atreva a sugerir que un homosexual puede cambiar y volver al heterosexualismo. Es tanta la intención de perseguir y poner una mordaza que el proyecto amenaza con cerrar locales y quitarles el permiso de funcionamiento. Eso incluye consultorios, iglesias y estoy seguro de que sin reparo lo aplicarían en negocios. Con una ley así no tardarán en prohibir a católicos y evangélicos predicar lo que dice la biblia sobre este tema”, sostiene. El legislador afirma que en Nueva República no son homofóbicos, sino que usan el sentido común en ese tema.
“Ellos que aseguran que conocen casos de tortura, pero no han denunciado ni uno ante las autoridades judiciales”, agregó.
Alvarado concluyó asegurando que presentará las mociones necesarias para evitar el trámite del proyecto en el Plenario Legislativo.
PERIODISTA: Aarón Chinchilla Carvajal
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Martes 05 de Marzo, 2024
HORA: 12:00 AM