
La mañana de este 15 de mayo, cientos de manifestantes del sector agrícola marcharon a lo largo de la Avenida Segunda de San José en demanda de acciones inmediatas por parte del Banco Central de Costa Rica (BCCR) para regular la caída del tipo de cambio del dólar.
Como consigna esencial durante la manifestación reclamaron que el sector se ha visto severamente afectado por la depreciación del dólar y que incluso está en riesgo unos 1.500.000 empleos de diversos sectores productivos, que han visto incrementarse los costos de operación.
Los dirigentes empresariales que convocaron a la marcha señalaron que la depreciación del dólar está ejerciendo una presión abrumadora sobre actividades que son fundamentales para dinamizar la economía nacional, tales como la producción de banano, café, piña, arroz, plantas flores y follajes, cítricos, zonas francas, construcción, turismo, transportes, sector exportador y servicios, entre otros.
Con carteles y consignas los manifestantes expresaron su preocupación sobre la potencial pérdida de empleos, producto de la baja del dólar y el incremento del costo de los insumos.

“Esta situación no solo golpea a los empresarios, sino que también arremete contra el sustento de incontables familias y comunidades que dependen directa e indirectamente de estos sectores vitales, los cuales engrandecen nuestra nación”, afirmó Jorge Osborne, presidente de la Cámara Nacional de Bananeros.
Precisamente, Osborne indicó que el sector bananero ha visto reducidos sus ingresos, porque el precio de los productos exportados lo determinan los países compradores, no los exportadores, además que los salarios y la mayoría de los costos de operación se asumen en colones, que están apreciados, mientras que los ingresos se reciben en dólares que se mantienen depreciados.
“En el 2018 se necesitaban 63 cajas de banano para cubrir un salario de ¢221.700 y para abril del 2024 son necesarias 130 cajas para cubrir un salario de ¢542.000, que combina aumentos salariales y depreciación del dólar. Una situación que ya ha sumado una pérdida de 520 empleos en las bananeras”, indicó el empresario.
Ante esta coyuntura, el sector productivo, incluyendo cámaras empresariales y representantes del sector agrícola, se han unieron y participaron de la marcha multisectorial, ya que aseguran que está en riesgo la supervivencia financiera de las empresas exportadoras de bienes y servicios del turismo, construcción, transporte de carga y la agricultura que juntas representan el 47% del Producto Interno Bruto (PIB) nacional.
Shirley Calvo, directora ejecutiva de Cámara Nacional de Turismo indicó que esta situación impacta al turismo, creando una cadena de problemas que terminan perjudicando a los costarricenses, pues el aumento en el costo de producción genera desempleo, evita que el sustento llegue a los hogares y provoca una problemática social como lo es la inseguridad, principalmente en zonas rurales de alta vulnerabilidad.

Por su parte, Randall Murillo, director ejecutivo de la Cámara Costarricense de la Construcción, dijo que ven con preocupación el impacto que está generando y que el país podría estar enfrentándose a una posible reducción en las inversiones de infraestructura, lo que representará un duro golpe para el sector construcción y una irremediable pérdida de empleos.
Además, de generar medidas compensatorias ante la grave situación que aseguran tener, piden más opciones de crédito y definitivamente un ajuste en el tipo de cambio de dólar.
“Necesitamos un tipo de cambio neutro que nos permita seguir generando empleo. Los agricultores, productores y colaboradores del sector productivo no tenemos nada que celebrar este 15 de mayo (Día del Agricultor), ni mucho menos aplaudir esta alianza entre el Banco Central y el Gobierno, pues la caída dólar no solo afecta el empleo, sino que además pone en riesgo la comida y el abrigo de miles de trabajadores” indicó Guido Vargas, secretario general de UPA Nacional.
