Por los 43 estudiantes desaparecidos
Los protestantes, en su mayoría estudiantes de la Universidad de Costa Rica (UCR), se han estado reuniendo con mexicanos quienes han expresado en primera persona la intimidante situación que se vive en algunos estados de ese país a causa de la confusa relación entre las autoridades y las organizaciones criminales.
Mientras Solís y sus ministros presentaban el Plan Nacional al país, unos cincuenta manifestantes con letreros y bocinas gritaban en las afueras del Teatro Nacional la intervención del Gobierno costarricense en el caso de los 43 estudiantes mexicanos desaparecidos.
Los protestantes, en su mayoría estudiantes de la Universidad de Costa Rica (UCR), se han estado reuniendo con mexicanos quienes han expresado en primera persona la intimidante situación que se vive en algunos estados de ese país a causa de la confusa relación entre las autoridades y las organizaciones criminales.
La hipótesis de los muchachos es que la intervención del gobierno, tico y de otras naciones, creará presión para que el gobierno de Peña Nieto responda por la desaparición de los estudiantes, sostienen que no fueron incinerados como se le ha anunciado a las familias y a la comunidad internacional, sino que les fueron entregados a los carteles narcos que dominan los municipios apartados.
“Este no es un problema solo de México, todos estamos en esto y queremos que el presidente Solís intervenga, que haga presión para que Peña Nieto deje el poder, él no es un presidente, Laura Chinchilla lo recibió aquí aun cuando sabía lo que era”, dijo Iván Rojas, un fotógrafo de la UCR.
Según comentó, mientras espera fuera de las barras del Teatro Nacional a la salida se Solís, en México han desaparecido unos 30 mil estudiantes, gran parte de ellos durante el gobierno actual, solo que el último grupo fue el que destapó la olla y le hizo ver al mundo la impotencia que viven estas personas.







1 COMENTARIOS
Juan Carlos Valverde/ 18-11-2014
Estamos que nos lleva puta con todo lo que pasa en este país y esos vagos por "casualidad" en huelga, si así fueran para arreglar los problemas del país fuéramos rumbo al desarrollo. Arreglemos lo nuestro y luego ayudamos a los demás.