El Sindicato Nacional de Enfermería (Sinae) y la Asociación Nacional de Empleados Públicos y Privados (Anep) denuncian un aparente mal manejo de recursos por parte de la Caja Costarricense de Seguro Social al adquirir unos reactivos químicos (que son empleados para diferentes exámenes de laboratorio) que le costaron $3 millones y solo usó por nueve meses.
De acuerdo con Giovanni Ramírez, directivo de la Anep, la Caja compró estos reactivos por escasa cuantía a las empresas Capris y Wiener para la realización de pruebas de laboratorio, mediante una compra directa.
“Ahora solicitan la destrucción porque las empresas mandan a decir que van a cambiar el equipo y significa que se pierden. Creemos que se trata de recursos que se van a desperdiciar sobre todo en un momento de crisis”, aseguró Ramírez.
Lenin Hernández, secretario general de Sinae, explicó que esos reactivos se adquirieron en febrero del año pasado y que en noviembre se ordena la devolución para la destrucción, pese a que su caducidad sería hasta el 2017. Y que fue en setiembre que la empresa anunció que cambiarían los equipos que le presta a la Caja, por lo que no serán compatibles para esos reactivos.
“La pregunta es si las empresas sabían que iban a cambiar la maquinaria, ¿por qué dejan que la Caja haga una compra millonaria? ¿Por qué ahora le dicen que para cambiar la maquinaria hay que destruir $3 millones en insumos? Nos parece que deben responder por esta barbaridad contra los recursos de la institución la regencia de Microbiología, las Comisiones de Laboratorio Clínico que funcionan y las empresas que venden estos insumos. Creemos que a la brevedad la Junta Directiva de la Caja y la Auditoría tomen cartas en el asunto para que se detenga esta destrucción”, instó Ramírez.



























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