La paz y la tranquilidad regresaron al plantel de la Municipalidad de Oreamuno, en Cartago, tras firmarse un acuerdo entre la dirigencia de la la Asociación Nacional de Empleados Públicos (ANEP) y el alcalde José Rafael Huertas.
Huertas explicó que gracias a que había un preacuerdo del conflicto laboral firmado el martes, cuando se llevó a cabo un paro de 5 horas, ayer fue sencillo llegar a un arreglo.
Entre los acuerdos alcanzados entre ambas partes se encuentra que la administración del municipio incluirá en el primer presupuesto extraordinario del 2015 un total de ¢20 millones del impuesto al cemento y bienes inmuebles en un mes para presentarlo ante el Concejo Municipal. Con ese dinero se pretende realizar mejoras en el plantel.
Según el acuerdo, una vez que el presupuesto extraordinario sea aprobado por el Concejo Municipal y la Contraloría General de la República, el ayuntamiento deberá iniciar las gestiones correspondientes para su ejecución en mejoras para el plantel municipal.
Otro de los puntos establece la programación de una cita para el 4 de marzo con el fin de revisar la propuesta de convención colectiva que maneja la seccional ANEP-Municipalidad de Oreamuno.
“No estoy de acuerdo pero al menos me comprometí a escuchar al sindicato sobre sus ideas de una convención colectiva”, dijo Huertas.
Asimismo, ambas partes se comprometen a procurar un mayor acercamiento para informarse y aclarar cualquier malentendido antes de iniciar cualquier tipo de investigación, así como realizar un estudio de clima organizacional.
Los trabajadores se levantaron en paro para que se mejoren las condiciones del plantel, que no cuenta con sitio higiénico donde asearse e ingerir sus alimentos.
DIARIO EXTRA conoció que el Ministerio de Salud ha girado tres órdenes de clausura del plantel, las cuales no han sido llevadas a cabo por la cartera, sin embargo esto respalda la solicitud de los empleados.
Otra de las solicitudes de los trabajadores y de la seccional es que el inmueble no sea usado como botadero clandestino, así como que se rinda cuentas por la venta de una chatarra, ya que la ganancia sería para mejoras estructurales.
Marco Leandro | Jueves 12 Febrero, 2015