Desde hace dos meses, el Mercado de Limón, estuvo cerca de cerrar, pero el Ministerio de Salud decidió frenar la orden de clausura que ya había girado. Esto tras un compromiso de la Municipalidad de realizar arreglos.
Hoy la Asociación de Empresarios del Mercado Caribeño (Asemeca) denunció que las obras ni siquiera inician.
En un comunicado de prensa, afirmó que la Alcaldía, regida por Néstor Mattis, debe atender algunos trabajos como el movimiento de las láminas de los techos, las trampas de grasa, intervenir las aguas pluviales, residuales, instalar dispositivos de seguridad, darle prioridad a la iluminación, pero nada avanza.
Justamente, mañana a las 10:00 a.m., las autoridades de Salud realizarán una inspección. Por eso, los vecinos temen que al no ver mejoras, se proceda nuevamente a ordenar el cierre del Mercado de Limón.
“El Ministerio de Salud nos dio una oportunidad y es lamentable que la perdamos por la inoperancia de las autoridades municipales.
El acto de clausura fue suspendido en atención a un cronograma de obras y a un plan de intervención, que aún no se cumple”, dijo Adán Sosa, presidente de Asemeca.
La Municipalidad necesita más de ¢2.400 millones para realizar las obras y aún no hay una partida presupuestaria designada.
Según la Asociación, los inquilinos no descartan tomar otras medidas legales.
El abogado Abel Jiménez recordó que el proceso contencioso administrativo presentado en febrero pasado fue admitido y se encuentra en este momento en espera que el Tribunal convoque a las partes a una audiencia preliminar.
Ahí se determinarán las pretensiones del proceso y si se admite la prueba que se discutirá en la etapa de juicio.
“La falta de cumplimiento de los compromisos por parte del señor Alcalde de Limón es grave, no se descarta acudir a otras acciones legales ante la conducta negligente y culposa de esta Municipalidad, lo cual podría implicar daños y perjuicios en contra de los inquilinos del Mercado Municipal”, señaló Jiménez.
Asemeca buscó un acercamiento con las autoridades municipales y mediante una carta, el pasado 30 de marzo, le pidió al alcalde una reunión para discutir el tema y revisar el cronograma de obras, pero no han tenido respuesta.
En este momento, hay un total de 130 inquilinos en el mercado, trabajan unas 300 personas y son parte de una cadena de empleos directos e indirectos que involucra a unas 1.100 personas, según la organización.




























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