El avance de algunos acuerdos entre el gobierno y la Cámara de Porcicultores, así como una nueva reunión entre las partes la próxima semana, podría agotar la paciencia de los porcicultores, quienes desde el pasado martes esperaban un acuerdo definitivo y hoy con casi 15 mil cerdos listos para colocar en el mercado nacional no pueden entregar ni un kilo de pezuña para acompañar los frijoles blancos porque la industria no quiere comprarlos.
La principal demanda de los porcicultores es un no rotundo a la importación, por eso a pesar del esfuerzo de la cámara que los representa y varios ministros de gobierno, las medidas de presión llegarían a las calles.
Incluso una fuente fidedigna dijo a DIARIO EXTRA que si el gobierno y la Cámara de Porcicultores no logran eliminar el ingreso de producto, las medidas de presión podrían incluir hasta el cierre de fronteras.
“Si no hay respuesta, el productor podría tomar medidas de presión, ya que tiene que pagar alimento, planillas, muchos otros gastos, y peor aún que los animales no les caben en las porquerizas y no es tan fácil construir otras. Todo está planificado, hasta lo que se hace con cada desecho”, dijo ayer Renato Alvarado, presidente de la Cámara.
Ayer tras la reunión, Luis Felipe Arauz, ministro de Agricultura, declaró: “Estamos solicitando al sector productivo que nos facilite información para poder tomar las mejores decisiones en este caso. No estamos descartando ninguna medida, pero cualquiera que se tome estará ajustada a la normativa y en respeto a los acuerdos internacionales vigentes”.
Tanto Alvarado como Arauz reconocen el avance de la negociación, debido a que se logró un acuerdo sobre el etiquetado de la carne que proviene del extranjero, la cual debe incluir el origen y características del producto, así como la elaboración de un reglamento que mejore los controles de ingreso.
La agenda para el próximo lunes incluye las inspecciones a la carne de cerdo importada y que los consumidores tengan a la mano la información detallada sobre lo que compran y comerán luego.
El presidente de la República, Luis Guillermo Solís, insiste en que se deben respetar los “tratados internacionales” que incluyen la legislación nacional.
Mientras se trabaja para acabar con la incertidumbre de quienes viven directa o indirectamente de la producción de cerdos, el Ministerio de Comercio Exterior informa que hace un estudio para identificar otros posibles mercados para que en el extranjero coman carne de cerdo con sello costarricense.
Carmen Navarro Leiva | Viernes 26 Junio, 2015