-“¿Qué está haciendo ahí?”, preguntó Brett Bradley, en su perfecto inglés.
-“Te voy a quebrar”, le respondió un joven de sólo 16 años.
Cuando le tradujeron, Bradley se lo tomó como una broma, pero las personas que le acompañaban sabían que una amenaza así, no se deja pasar. La muestra triste y perfecta de lo que sucede con esas amenazas tuvo nombre, apellidos y un alma protectora: Jairo Mora Sandoval.
Bradley, de nacionalidad australiana y líder de la ‘Operación Jairo‘ de la Organización Sea Shepherd denunció entonces la amenaza de muerte que recibieron de parte del menor de edad, bien conocido en Pacuare por dedicarse a saquear los nidos de tortugas marinas.
Jorge Serendero, vocero de la agrupación en Costa Rica, sabe que el adolescente no está solo, “tiene grandes atrás” que le dan impulso para amenazar de muerte.
Desde entonces se pensó en dos guardaespaldas para cuidar de los voluntarios, pero las acciones no fueron suficientes porque sólo una semana después, un ataque se registró. El hecho tuvo lugar la madrugada de este viernes, cuando los voluntarios patrullaban la zona.
Una ráfaga de disparos, 11 hombres con armas de fuego, machetes y palos en mano atacaron a los voluntarios que realizaban su ronda durante las primeras horas del día.
“El ataque se perpetró en la madrugada de este viernes, mientras los voluntarios realizaban sus rondas de vigilancia y protección de huevos y tortugas. Dichosamente las lesiones sufridas por los voluntarios no son de gravedad”, informó la Organización.
Del mundo para Costa Rica
El grupo está compuesto de extranjeros quienes, en su mayoría, llegaron de Canadá, Francia, Estados Unidos y Australia, entre otros para resguardar a miles de tortugas marinas, que escogen Costa Rica para nacer.
Los voluntarios llegan al país para trabajar por las noches, en la protección de tortugas carey, verde y laúd o baula. La misión de 2014 logró poner a salvo más de tres mil tortugas, apetecidas en el mercado negro por su carne, sus huevos para consumo porque existe la creencia de que son afrodisíacos y sus caparazones para fabricar recuerdos y adornos.
Independiente, más allá de problemas legales
En una entrevista con crhoy.com, Jorge Serendero lamentó que el Gobierno “no logre entender”, la misión de Sea Shepherd en el país.
“El tema de que Paul (Capitán Paul Watson) tiene una cuenta pendiente con la justicia, podemos discutirlo todo lo que quiera pero, nuestra organización no es solamente Paul. Él es el gran pensador, es el genio, es el gran líder de la protección para nuestros mares, pero nuestra organización es una gran organización, independientemente de que alguien tenga un problema legal. Nosotros aquí en Costa Rica no tenemos ninguna causa legal, tanto es así que tenemos un barco ahí”, comentó Serendero.
Para Serendero, el país tiene un doble discurso en el tema de protección de las tortugas.
Las probabilidades están en contra de las tortugas marinas, prácticamente desde el principio de su vida. Y es que en promedio, solo uno de cada mil neonatos sobreviven hasta la edad adulta.




























No es apoyar la violencia pero que bueno sería que se organizará un grupo de gente honesta, trabajadora y tranquila con ganas de defender los valores que deben de prevalecer en la familia y salir en búsqueda armada de ara escoria social para llenarla de plomo para que sepan que para un bravo, bravo y medio…… Pero upssss!! Este comentario aquí no va ya que la mayoría de la población sigue montada en la Paloma de la PAZ que les dio el corrupto Óscar Arias, llemensen dominicanos, rusos, mexicanos, colombianos, nicarguenses e incluyendo costarricenses , pero el que no sea capaz de comportarse como una persona de bien, fácil se hace lo mismo que ellos hacen, se les llena el culo de plomo, ya que si seguimos esperando a que el chupa medias de Óscar Arias llamado Luis Guillermo Solís actúe, nos lleva el
Putas. Este laso necesita un presidente que se mande la mano al entrepiernas y piense? Realmente actuó como un hombre?
Limón hace bastante tiempo es casi un país aparte, no hay ministro de seguridad, director de OIJ, o fiscal general que se atreva sentar sus reales en la provincia y devolverles la tranquilidad y libertad a sus habitantes que hoy están secuestrados. No hay valor, no hay determinación, solo excusas y promesas.