Una parte de los empleados del Banco Nacional de Costa Rica (BN) se presentó ayer en el cuarto piso del edificio principal en San José para emplazar a la Gerencia.
Los colaboradores están molestos porque el banco quieren que reintegren un dinero que se les pagó como parte del incentivo del año 2014.
En protesta, el secretario del sindicato, Marco Montenegro, entregó ayer una carta donde manifiestan que no van a devolver el dinero, que se entrega como parte del Sistema de Evaluación del Desempeño Individual (SEDI).
En teoría se trataría de unos ¢65 mil por empleado a quiénes se les aplicaría el rebajo a partir de mayo, según el sindicato.
“Nosotros vamos a acudir a la vía judicial y a organismos internacionales si fuera necesario. No descartamos ir a paro o aplicar medidas más fuertes, pero no vamos a permitir que nos golpeen los bolsillos”, dijo Montenegro.
Una de las dudas del sindicato es cómo se cometió el “error contable”, si los reportes pasan por la auditoría interna, auditores externos y la propia Superintendencia General de Entidades Financieras (Sugef).
“¿Cómo es que no contabilizan una partida y por qué sale ese “error” contable en víspera del pago del incentivo a finales de abril?. Nosotros queremos respuestas. ¿De dónde vino la orden de la Junta Directiva o de la administración? ¿Quién es responsable por ese “error””, replicó Montenegro.
Dado que en el banco se manejan tres escalas salariales, el sindicato considera que debe trascender cuál será el rebajo que se aplicará a las “altas gerencias”.
Otro de los aspectos es que según el sindicato, por el incentivo se cotiza a la Caja Costarricense del Seguro Social, al Banco Popular y al Ministerio de Hacienda, de modo que si el banco rebaja el dinero a los empleados, al mismo tiempo debería pedir una devolución a estas entidades.
“TODO ES UN ERROR
DE INTERPRETACIÓN”
DIARIO EXTRA consultó la posición de Bernardo Alfaro, subgerente de riesgo del banco, a lo que señaló que todo se trata de un “error de interpretación”.
“Los ¢65 mil son un ejemplo que se puso, basado en el caso teórico de un empleado del BN que gana ¢1 millón por mes, con el propósito de cuantificar el efecto que tuvo en su SEDI el haber diferido los gastos administrativos directos de crédito en el 2014”, indicó.
Sobre el origen del error, el banco pensó a finales del 2013, que se podían diferir esos gastos, y así se hizo durante 15 meses, pero dos años después, la Sugef aclara que eso no se podía hacer y es a partir de entonces que se procede a revertir lo que se había hecho.
“Como resultado, en el 2014 se dejaron de registrar una serie de gastos que sí se registraron en el 2015. El SEDI que se pagó en el 2014 se calculó sobre una base mayor, que luego disminuyó en 2015 y se compensó”, explicó Alfaro.
De acuerdo con el subgerente la reversión es absolutamente justa y lo mismo se aplicará a los parafiscales y renta.
“Lo que se pagó de más en 2014, naturalmente se reversó en el 2015. En el ejemplo antes mencionado, los ¢65,000 de más que recibió la persona en el 2014, se compensan en el 2015 y los recibirá de menos”, añadió Alfaro.
María Siu Lanzas | Jueves 28 Abril, 2016