Juan Carlos Peralta, presidente de la Asociación para el Bienestar y Amparo de los Animales (ABBA), comentó a DIARIO EXTRA que junto con un equipo de abogados analizan los últimos detalles de una denuncia ante la Fiscalía Ambiental contra varios involucrados en la “lagarteada”, evento que tiene lugar en Ortega de Santa Cruz, Guanacaste.
Peralta enumeró en una serie de irregularidades que se han estado cometiendo con la autorización de esta actividad, que se cobró la vida de un lagarto el pasado domingo, cuando después de ser atrapado y amarrado del hocico habría muerto de asfixia por el vómito que le produjo el estrés de la captura y el transporte a un estanque.
“Se está violentando el artículo 25 de la Ley de Vida Silvestre porque se saca a un animal de un área protegida, una especie que está con población reducida, entonces por ahí se podría acusar al funcionario que está dando el permiso, a los organizadores, como el presidente de la junta comunal, y también a la Municipalidad de San Cruz y el propio Minae”, explicó.
NO MÁS LAGARTEADAS
Además de estas denuncias, otras acciones se tramitan con el propósito de exigir a las autoridades que la lagarteada se clausure de forma permanente.
Tal es el caso Carolina Ocampo, estudiante de derecho y vecina de San José, quien mediante la plataforma Change.org comenzó una recolección de firmas por redes sociales para pedir a las autoridades que no se otorguen más permisos a esta actividad.
“Los amantes de los animales presenciamos con indignación una nueva jornada de una monstruosa actividad llamada ‘lagarteada’, en la que murió por su propio vómito un cocodrilo hembra. Esta actividad consiste en capturar a un cocodrilo para luego golpearlo, asfixiarlo y exhibirlo en público. ¿Acaso esta absurda tradición de provocar sufrimiento a un ser vivo tiene sentido?
Lo peor es que el Ministerio de Ambiente autorizó este evento, en donde este reptil hembra murió. Esta brutal actividad no debe ocurrir nunca más en nuestro país. Sacar por pura diversión de su hábitat a un cocodrilo para golpearlo no es más que una perversión que no podemos volver a presenciar”, expone la joven en la carta que ya contaba con más de 7 mil firmas.
Por último, la mujer de apellido Cervilla que se encadenó afueras del Minae presentó un recurso de amparo contra la actividad, al que se podría sumar otro que Ocampo dijo a DIARIO EXTRA estaría por presentar en los próximos días.
Peralta también indicó que el argumento de que la lagarteada es una tradición no debe verse como válido, ya que no existe registro histórico suficiente porque según sus propias investigaciones esta actividad no entra en las tradiciones o costumbres guanacastecas.
“Esa actividad con costo tiene 20 años y para que se considere tradición debe tener al menos tres generaciones, que los indígenas de esa zona lo hacían esporádicamente hace 200 años o en los años 80 no es suficiente. No hay registro histórico”, enfatizó.
PERIODISTA: Bharley Quirós Navarro
CRÉDITOS: Foto: Manuel Gutiérrez, corresponsal
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Jueves 20 Abril, 2017
HORA: 12:00 AM