El montaje donde el candidato liberacionista Antonio Álvarez Desanti aparece besándose con el diputado evangélico Gonzalo Ramírez, actual presidente del Congreso, generó indignación y molestia entre los legisladores del Partido Liberación Nacional (PLN) este lunes en el Plenario.
La manta la colocó en los ventanales que dan al Plenario en la barra del público de la Asamblea Legislativa, representantes del Movimiento Diversidad, en señal de desaprobación por parte de la comunidad LGBTI tras el nombramiento de Ramírez al mando del Primer Poder de la República, gracias al apoyo de la fracción del PLN, el pasado 1 de mayo.
“Los derechos humanos no se negocian”, fue el mensaje que incluía la manta que tenía el logo de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Costa Rica.
Según explicó Giovanni Delgado, presidente del Movimiento Diversidad, la manifestación se elevó de tono, con la llegada de los oficiales de la seguridad interna del Congreso, y con la solicitud que hizo Ramírez de que se quitara la manta debido a que era un irrespeto.
Varios oficiales llegaron a la barra e incluso la diputada Marcela Guerrero del Partido Acción Ciudadana (PAC) que intentó negociar con ellos para bajar los ánimos. Finalmente, los obligaron a quitar la manta tras la solicitud del Presidente Legislativo.
Larissa Arroyo, representante del Frente por los Derechos Igualitarios (FDI) dijo que los oficiales no quisieron identificarse, ni explicar el sustento jurídico de su accionar.
“Fue un abuso de autoridad que vamos a denunciar mediante un amparo, y a la Defensoría de los Habitantes, porque se violenta nuestra libertad de expresión”, comentó.
Sin embargo, la encargada de seguridad de la Asamblea, Magaly Camacho, negó que se diera un abuso de autoridad.
Explicó que el protocolo que se aplicó siempre fue el mismo, donde se prioriza el diálogo y que no se obliga a quitar los carteles, hasta que no exista una orden del Directorio.
“No hubo contacto físico, ni fueron agredidos, ni violentados, se les trató con el respeto, además nosotros no revisamos los carteles antes de entrar porque sería una censura previa”, indicó.
Diputados liberacionistas como Rolando González y Danny Hayling se mostraron muy molestos con la manta y la manera en que se manifestaron estos grupos.
HIPOCRESÍA
La comunidad LGBTI se muestra defraudada y sorprendida, según afirman por las acciones de Álvarez tras su salida del Congreso y por el apoyo que brindó a un diputado evangélico.
“Sentimos una hipocresía de Antonio Álvarez, porque él tiene una hermana que es lesbiana, y nos pidió disculpas a la comunidad, y ahora viene y negocia con los cristianos para buscar sus votos”, indicó Delgado.
La seguridad del Congreso indicó que no existe órdenes para limitar a ningún grupo a la barra del público de la Asamblea Legislativa.
PERIODISTA: Bharley Quirós Navarro
EMAIL: [email protected]
Martes 16 Mayo, 2017
HORA: 12:00 AM