La presión de los sindicatos, empleados públicos y estudiantes universitarios que este miércoles alcanzó cifras de 400 mil manifestantes en las calles de San José, según cifras de los gremios, hace poca o ninguna mella en la mayoría de los diputados.
En el tercer día de la huelga, la manifestación creció enormemente en apoyo que culminó en las afueras del Congreso.
Esta vez la lluvia no fue obstáculo y los huelguistas se mantuvieron firmes. La tensión también fue parte de la marcha, cuando algunos intentaron sobrepasar la barrera policial exigiendo que los legisladores los atendieran.
Mientras todo esto ocurría, la mayoría de diputados permanecía incólume dentro de sus oficinas y los jefes de fracción mantenían una reunión con la presidenta del Congreso, Carolina Hidalgo.
Minutos después, ella atendía a los medios de prensa para indicar que, a pesar de la manifestación, la sesión del Plenario se mantenía en pie.
Al preguntarle si iban a salir a recibir a los manifestantes como estos solicitaban, Hidalgo fue clara en que bajo las condiciones de inseguridad eso no sería posible.
“Ustedes observaron las imágenes violentas que se están dando afuera y en un proceso de diálogo lo que corresponde es que exista un ambiente adecuado para poder conversar y ese no es el escenario que está ocurriendo acá, frente a la tensión que existe”, explicó.
RECLAMO ENTRE FRACCIONES
Finalmente, ningún diputado salió a atender a los huelguistas, que exceptuando a José María Villalta del Frente Amplio (FA) y Walter Muñoz del Partido Integración Nacional (PIN), ha sido la tónica en los tres días de huelga.
Ya en la sesión, los discursos de los diputados del Partido Liberación Nacional (PLN) fueron de crítica a los manifestantes por bloquear calles y violentar el derecho de otras personas.
Carlos Ricardo Benavides, jefe de los verdiblancos, calificó como un delito el recurrir al bloqueo de calles.
“Eso es violencia, es una forma violenta de decirles a los costarricenses, usted por aquí no pasa, siendo esto un derecho fundamental de la gente, la debilidad de los sindicatos y de partidos que los apoyan como el FA, los ha obligado a hacer bloqueos para no verse tan débiles”, señaló Benavides.
Su compañero de bancada, Roberto Thompson, se sumó a las críticas y lamentó que los sindicatos hayan basado sus argumentos en mentiras, minimizando la grave crisis fiscal que vive el país.
La fracción del Partido Acción Ciudadana (PAC), por su parte, dejó claro que para iniciar algún tipo de diálogo exigen que el movimiento de huelga se deponga.
“Estas manifestaciones violentas no le hacen bien al diálogo necesario que los sindicatos dicen estar buscando, creo que una condición para abrir cualquier espacio de diálogo es que se detenga este movimiento huelguístico”, indicó el oficialista Enrique Sánchez.
Erwen Masís, jefe de fracción del PUSC, a consulta de DIARIO EXTRA respondió que ellos no pueden ser irresponsables ante la crisis fiscal que enfrenta Costa Rica.
Los ánimos también se calentaron en el Plenario, primero cuando el diputado Villalta criticó a la presidenta Hidalgo por no permitir el acceso del público a las barras; además, cuando el jefe de fracción del Partido Restauración Nacional (PRN), Carlos Avendaño, señaló que en el gobierno de Laura Chinchilla fueron los diputados del PAC los que se opusieron a la reforma fiscal que en aquel momento se impulsaba.
La respuesta la tuvo de parte de la oficialista Laura Guido, quien le pidió ser responsable y no hacer caer al país caer en más errores, manifestando que la solución no puede ser la inacción y que el tiempo es un factor que juega en contra.
Avendaño, luego de un receso, le respondió a Guido que le parecía muy bien que reconociera que la no aprobación del plan fiscal fue un error del PAC.
La diputada del PAC, por su parte, volvió a responder que no permitirán que la inacción sea la salida y que llegar al escenario de una crisis.
Lo cierto es que a pesar de los reclamos y presiones, el proyecto 20.580 sigue adelante en su camino de convertirse en ley y con el que el gobierno espera recoger cerca de ¢425 mil millones anuales para enfrentar el desbalance en las finanzas públicas.
La misma fracción del PAC ha dicho que si la reforma se tuviera que votar hoy, tendrían los votos asegurados, al sumar los 16 votos del PLN (suponiendo que Franggi Nicolás vote en contra), los 9 votos del PUSC y los 10 del oficialismo, más el voto del independiente Erick Rodríguez, se podrían sumar hasta 36 votos, más que suficientes para aprobar el plan en primer debate a finales de este mes.
PERIODISTA: Bharley Quirós Navarro
CRÉDITOS: Foto: Randall Sandoval.
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Jueves 13 Septiembre, 2018
HORA: 12:00 AM