Los vendedores de lotería se manifestaron reclamándole a la Junta de Protección Social (JPS) su abandono y el hecho de que prefieran ayudar a organizaciones como Obras del Espíritu Santo que ya cuenta con recursos, antes que a su propia fuerza de trabajo.
Carlos Monge, representante de los chanceros, mencionó que la idea de amarrarse con cadenas y candados a la JPS surgió como una medida desesperada ante las decisiones de la institución, las cuales aseguran que los afectan. Incluso señaló que “no nos mata el Covid, nos mata el hambre”, tal como lo plasmaron en un ataúd que construyeron para su protesta.
Una de las medidas fue suspender los sorteos y mandar a sus vendedores para la casa con ¢200 mil, mientras que las páginas GTech y los tiempos clandestinos tomaron más fuerza.
“Que la Junta haya vendido la lotería electrónicamente sin pensar en el daño que le hacen al vendedor de no pagarnos el 1% del Fondo de Pensiones, el 1% de Fomuvel y también quitar a 500 instituciones la ayuda socioeconómica que representa la lotería de papel porque si entra electrónicamente no se va a jugar, no van a cobrar impuestos. Qué raro, el pueblo ocupa impuestos, GTech ganándose un montón de millones por año y no dejándose ellos esa lotería”, explicó.
Monge indicó que para ellos la Junta perdió el don de apoyar a sus vendedores y consideran que la institución quiere venderse por partes.
“Se prostituyó. Antes que pasara todo esto, Evelyn Blanco y la presidenta nos citaron a una feria de empleo para poner puestitos de lotería y ser nosotros empresarios, sacamos los tiempos, alquilamos lugares, compramos máquinas y al final se perdió la idea”, mencionó.
Y añadió: “Nos duele tanto con esto que ha pasado, un vendedor de Cartago, amigo de nosotros, se pegó un balazo porque debía plata, no salía con la casa, con los recibos, la Junta ha repartido ¢4 mil millones a varias instituciones, al padre Sergio, a la Caja y a otras, se han aumentando ellos las dietas, los vendedores teníamos derecho a vender la lotería”.
Monge agregó que muchos chanceros se han comido su propio capital, los recursos que tenían destinados para la compra de la lotería.
Los vendedores aseguraron que la JPS no les ha ayudado en ningún momento, incluso no los quieren recibir.
Ante esto, tomaron la decisión de establecer un campamento frente a la JPS en San José donde se mantendrán divididos en ocho tiendas de campaña, soportando las condiciones que deban resistir.
PERIODISTA: Sharon Cascante Lizano
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Jueves 01 de Octubre, 2020
HORA: 12:00 AM