El Sindicato de Trabajadores del Instituto Nacional de Aprendizaje y otros empleados de la institución denunciaron que la administración superior está desfinanciando las becas de sus estudiantes regulares para desviar los recursos financieros «hacia empresas u organizaciones privadas».
Según el sindicato, desde la administración se han promovido proyectos de formación dual, el conocido como «INA + capaz» y otras «estructuras paralelas» que supuestamente se dedican a atender la demanda no atendida pero que en la realidad han ido «cercenando la capacidad instalada del INA».
Reforma al INA facilita inyección de miles de millones de recursos públicos en contratos con el sector privado
Recursos públicos del INA se han utilizado para crear y operar Centros de Desarrollo Empresarial, contratar empresas consultoras que den acompañamiento a Pymes y patrocinar eventos de la Promotora de Comercio Exterior, entre otras cosas.
Fabián Pacheco, encargado del Centro Especializado de Agricultura Orgánica del instituto informó el pasado jueves que las becas de sus estudiantes, mayormente personas indígenas y campesinas se estaban recortando para desviarlos a «INA + capaz», un programa que beca estudiantes en entidades públicas y privadas fuera del INA.
Preocupado por las becas de sus alumnos, Pacheco envió una misiva a las autoridades institucionales en la que detallaba que personal del Proceso de Seguimiento, Apoyo y Control de la Unidad Regional Cartago le informó que se recortaría el presupuesto en ayudas económicas «y que de forma «momentánea’ el total del suficiente disponible de todos los centros costos de esta Unidad Regional fueron transferidos al proyecto de INA Más Capaz».
Según datos adjuntos a la carta, el 100% de los recursos de las becas se habían trasladado a la cuenta del programa, lo que el docente calificó de haber «desvestido un santo para vestir otro, con el agravante que esto representa una seria afectación a los estudiantes en desventaja social que ya están cursando acciones formativas y que incluso se han desplazado desde sus territorios indígenas o rurales para reubicarse geográficamente».
Al final de la jornada del jueves, Pacheco comentó a UNIVERSIDAD que la situación ya se había solucionado en esa sede en específico, pero que en otras sedes no tenía conocimiento si la situación persistía. El sindicato por su parte, informó que el movimiento presupuestario había afectado a todas las sedes y asecendía a ¢1.615 millones.
Según el secretario general de la organización, Ricardo Jara, este debilitamiento institucional comenzó con el congelamiento de plazas de docentes que generó necesidades adicionales, que se atendieron con contratos y servicios tercerizados.
Así, indica el sindicalista, «por ejemplo, los grupos de Inglés que atendían 25 estudiantes, los redujeron para que atendieran solamente a 6 personas, mientras negociaban con empresas privadas, la contratación para atender la demanda insatisfecha, mediante una contratación directa, no sujeta a la Ley de Contratación Administrativa y desviando fondos públicos directamente a empresas privadas, a través de esas estructuras paralelas, dentro de la misma organización».
Posteriormente, explicó, comenzaron a darse presiones hacia los directores de sedes regionales para quitar las ayudas económicas que reciben las y los estudiantes más vulnerables, quienes usan el dinero para comer y para desplazarse hacia los centros de estudio.
Destacó además que el presupuesto de estas becas ya había sido aprobado desde el año pasado por la Junta Directiva, pero ahora se pide desviarlo hacia otra partida presupuestaria, «pasándole por encima a las directrices de la Contraloría y lo más grave aún es que están quitándole a esas personas su posibilidad de estudiar, aumentando la deserción en el INA y la pobreza en el país, ya que el INA es la única opción de estudio, para miles de personas en esta nación».
«Quitarle las becas a los estudiantes del INA para desviarlas hacia otro nuevo proyecto ensayo de este Gobierno, con tan solo dos meses que restan para terminar su administración, es el regalo más nefasto que deja esta administración», dijo Jara, pues la educación que brinda «es la única opción para muchas personas que, producto de las políticasy restricciones implantadas por este gobierno, se encuentran desempleadas y ocupan esos recursos para poder sobrevivir y estudiar».
UNIVERSIDAD pidió reacción de parte de las autoridades del instituto, pero al cierre de esta nota no se había respondido la solicitud.

