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ANEP y Bussco no negociarán la aprobación de las jornadas comprimidas de 12 horas

El Secretario General de ANEP entregó al Ejecutivo un documento de 233 páginas con contraargumentos en el que cuestiona la falta de estudios que respalden los efectos positivos anunciados por el Gobierno: “Por el contrario, la evidencia nos indica que el efecto bien puede ser contrario a tales objetivos”

La Asociación Nacional de Empleados Públicos y Privados (ANEP) y el Bloque Unitario Sindical y Social Costarricense (Bussco) no negociarán la aprobación del proyecto de ley que propone legalizar las jornadas comprimidas de 12 horas por considerar que tienen efectos nocivos en la salud, la vida familiar y los salarios de las personas trabajadoras. 

Bussco argumenta que el proyecto tiene como objetivo eliminar el pago de horas extras a costa de los ingresos de los trabajadores, que es falsa la premisa de que será opcional para el trabajador, que frustrará oportunidades de estudio y movilidad social y que empujará a las mujeres trabajadoras a la pobreza. 

La primera reunión de las llamadas ‘mesas de diálogo’, convocadas por el Poder Ejecutivo, se llevó a cabo ayer. Representación del movimiento solidarista, sindical, del sector privado y de las fracciones de la Asamblea Legislativa asistieron. En la reunión la Ministra de Trabajo anunció que apoya el proyecto con pocos y ligeros cambios.

El secretario general de ANEP, Albino Vargas, entregó en la reunión al Poder Ejecutivo un documento de 233 páginas con contraargumentos en el que cuestiona la falta de estudios que respalden los efectos positivos en el empleo que las jerarcas del Gobierno y la jefa de fracción oficialista, Pilar Cisneros, anunciaron: “Por el contrario, la evidencia nos indica que el efecto bien puede ser contrario a tales objetivos”.

El año pasado, una investigación publicada en la Revista Económica Europea, que analizó a siete países de la Unión Europea, concluyó que la alta flexibilización laboral aumenta los despidos en periodos de crisis económica, siendo las personas con jornadas flexibles las primeras despedidas, lo que termina añadiendo presión de trabajo en la planilla que mantienen las empresas.

El Bloque Unitario Sindical coincide: “En lugar de contratar 3 trabajadores utilizan 2 para cubrir las 24 horas. Mientras que en los países desarrollados promueven la reducción de jornadas, en nuestro país -el tercero con peor equilibrio entre la vida personal y el trabajo de los países del club de la OCDE- pretende aumentarla”.

Vargas también presentó en el documento estudios económicos de la OCDE en los se concluye que las largas jornadas de trabajo reducen las productividad de las empresas y, respecto del impacto en la salud, recuperó el criterio emitido el año pasado por el Consejo de Salud Ocupacional (CSO) en el que se habla de los efectos en la salud de las personas trabajadoras.

En países europeos, como Francia y Reino Unido, también se experimentan jornadas comprimidas en cuatro días, sin embargo, las condiciones laborales son distintas y las jornadas de trabajo son de 32 o 35 horas. 

Además, los sindicatos aseguran que la reforma afectará particularmente a mujeres porque perderán la capacidad de competir por estos trabajos, ya que muchas tienen responsabilidades de cuido y domésticas que atender. En Costa Rica hay cerca de 480 mil hogares monoparentales con jefaturas femeninas y la Red de Cuido, que no alcanza ni para la demanda actual, no tiene el presupuesto para responder al aumento en la demanda. 

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