Las personas productoras de frijol pidieron ayuda ante las graves pérdidas de entre 30% y hasta la totalidad de su cosecha por las intensas lluvias. Sin embargo, no obtuvieron respuesta del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG).
“Pedimos ayuda del MAG, para que levanten una luz de emergencia, y nos dicen que no tienen combustible para visitarlos, cuentan con ₡30 mil por vehículo por mes para un cantón demasiado grande. En una o dos giras se les va” dijo Keneth Serrano, frijolero y gerente del Centro Agrícola Los Chiles. Serrano externó esta denuncia en una reunión de los Gobiernos Locales del Territorio Norte (Los Chiles-Upala-Guatuso) con representación del MAG, la FAO, las municipalidades, sector productivo y personas diputadas de la Asamblea Legislativa.

El viceministro, Julian Arias, reconoció que la carretera no está en buenas condiciones presupuestarias y que el país tiene alta desigualdad en la balanza comercial cuando se compara lo que exportamos con las importaciones —de las cuales somos altamente dependientes—. “Nos hemos visto con las limitaciones de poder atenderlas como merecen, limitaciones presupuestarias, cantidad de personal que no está acorde con la cantidad de productores que tenemos registrados”, dijo Arias.
El jerarca, sin embargo, señaló a la Asamblea Legislativa al decir que no deberían mirar el presupuesto de la República con los mismos ojos para todas las instituciones, a pesar de que el planteamiento del presupuesto lo realiza inicialmente el Poder Ejecutivo.
Frijoleros del norte reclaman ayuda tras temporada de lluvias que arruinó hasta el 100% de sus cosechas
El mal pago de las industrias y la falta de acceso al financiamiento obliga a los productores y asociaciones comunales a trabajar en condiciones inestables que les impide crecer y responder a eventos climáticos.
“Cuando hablamos de gasto de viáticos no es lo mismo para una institución que para otra. Cuando a mí me dicen que tenemos ₡30 mil en gasolina, que es cierto, es porque se ha dado un rebajo. Ustedes dicen para qué quieren tanta gasolina, bueno porque la ocupan para trabajar”, comentó Arias.
Arias no presentó ante los cantones del norte compromisos de la institución en el corto plazo que apaciguaron la crítica situación que reportan los productores de granos. En su lugar, se refirió a un proyecto de ley que dependerá de la Asamblea y de conversaciones de refinanciamiento que dependen de la voluntad de la banca pública.
UNIVERSIDAD solicitó a Arias declaraciones sobre su presentación y la situación de los frijoleros, pero declinó darlas cuando se le detalló la consulta, alegando que no le correspondía darlas.
La diputada Dinorah Barquero, del Partido Liberación Nacional (PLN), se sintió insatisfecha con la presentación realizada por Arias en representación del MAG al no hacer referencia a la situación de crisis en la que está el sector agro de la Zona Norte.
Por otro lado, la diputada del Frente Amplio, Priscila Vindas, dijo que Arias habló con propiedad y conocimiento del campo, contrario a las decisiones del presidente —como la Ruta del Arroz y la Alianza del Pacífico— que perjudican a las personas agricultoras.
En la reunión también estuvo presente el diputado de Nueva República, Pablo Sibaja, presidente de la Comisión de Alajuela, pero se retiró antes de iniciar el bloque del sector agrícola.
Andrea Padilla, representante de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), indicó que, trabajando de cerca con el Gobierno, han notado “una serie de procesos institucionales que vienen afectando desde hace tiempo”, que tienen que ver con el presupuesto, y que las personas suelen desconocer, detalló. Padilla expuso sobre una investigación que indicó un aumento de la inseguridad alimentaria en el país. En la Zona Norte este aumento, que hace referencia al acceso a la comida, afecta principalmente a mujeres y al flujo de migrantes y responden principalmente a falta de ingresos económicos.
Abandono de años
Serrano reconoce que el abandono del sector agrícola viene desde hace años al no haber políticas claras o tener, pero que no se hagan cumplir, como en el caso del financiamiento agrícola.
“No ocupamos ninguna ley, ocupamos que se apliquen. No hemos obtenido ninguna respuesta, tocamos puertas por años y nadie nos escucha o nos dicen que sí, pero no cumplen”, lamentó Serrano.
La falta de financiamiento y el alto endeudamiento son de las problemáticas que más afectan al sector agrícola en el país. La agricultura suele financiarse con créditos blandos en otros países que reconocen la inestabilidad y alto riesgo de la actividad, que puede tener una muy buena cosecha o puede perderlo todo en la que sigue.
En Costa Rica, sin embargo, los agricultores reportan no lograr acceder del todo a un crédito o adoptan créditos comerciales en los que arriesgan —y frecuentemente pierden— su patrimonio.
“Nosotros no pedimos que nos regalen nada, pero que nos den herramientas. Desgraciadamente, porque no existe sistema de banca para el desarrollo, no hemos podido acceder a créditos porque las condiciones que imponen son iguales o más difíciles a la banca comercial”, comentó Serrano.
La morosidad en la cartera de crédito agrícola aumenta desde el 2016 y en diciembre del 2021 rompió récord con un saldo agropecuario en riesgo es superior a ₡68.920 millones, lo que representó un 14,3% de la cartera total agropecuaria y un aumento del 3,9% con respecto año anterior, según datos de la Secretaría Ejecutiva de Planificación Sectorial Agropecuaria (Sepsa). “Es un tema al que se debe prestar especial atención”, dice el informe de Sepsa.
Mientras tanto los frijoleros —y otros agricultores— menguan, cuenta Serrano: “En Los Chiles hace algunos años teníamos 4 mil quintales y ahora si acaso 1200, vamos desapareciendo”.

