Dirigentes de grupos de motociclistas levantaron la voz contra la posibilidad de que se les exija portar un chaleco con el número de placa del vehículo, la nueva propuesta del Gobierno anunciada el miércoles con el objetivo de reducir el sicariato que ha llevado a cifras récord la cantidad de asesinatos en el país.
Por considerar que sería impráctica, inútil y que implicaría costos para la generalidad de los motociclistas, líderes de los conductores de motocicletas adversan lo que el nuevo ministro de Seguridad, Mario Zamora, anunció como pronto proyecto de ley inspirado en experiencias aplicadas en Colombia.
“Es ilógica y discriminatoria” esa propuesta, dijo Julio Salazar, instructor y dirigente de grupos de motociclistas, fundador de la organización Convención Internacional de Motociclismo (CIM) en alianza con colectivos similares de otros países del continente.
Incluso el propio presidente Rodrigo Chaves leyó en su conferencia de prensa objeciones planteadas por motociclistas sobre la posibilidad de que la obligatoriedad de esos chalecos resulte inútil o incluso adversa, debido a la posibilidad de que los criminales pueden robarlos para aparentar apego a la ley.
“Eso puede pasar con la placa también”, relativizó el mandatario en el momento de presentación de la propuesta a cargo de Zamora, antes de que ambos aseguraran que esa medida ya había sido aplicada con éxito en Colombia.
Sin embargo, la experiencia en Colombia no fue del todo provechosa y pronto tuvieron que hacer cambios, advirtió Salazar, señalando factores que podrían repetirse en Costa Rica, especialmente por la facilidad con que los criminales podrían obtener las prendas, e incluso el vehículo, en robo o asaltos a motociclistas inocentes.
La medida podría cambiar las condiciones para más de 560.000 personas conductoras de motocicletas, según el registro de licencia del Consejo de Seguridad Vial, en referencia al vehículo que ha ganado popularidad por el costo de combustible y la congestión en carreteras.
Todos los motociclistas deberían sacar de su bolsillo el dinero para el chaleco, que debería cumplir características aún no detalladas, pero que podría costar unos 25.000 colones, según calculó Salazar, sin saber aún cómo se vendería de manera segura y conectada con datos registrales.
“Será muchísimo mayor el costo que el beneficio supuesto. Por algo sería Costa Rica el único país donde se esté aplicando en el continente”, agregó Salazar, en adelanto a una conferencia de prensa convocada para este viernes sobre ese mismo tema.
La chaleco con número de placa en motociclistas ya formó parte de un proyecto de ley, el 21.591. En 2019 el entonces diputado Roberto Thompson presentó una propuesta de reforma a la ley de Tránsito e incluía calcomanía con número de placa en el casco, pero no avanzó.
En ese expediente consta un informe de Servicios Técnicos de la Asamblea Legislativa que cuestionó la posible eficacia de esa medida y el costo para los usuarios, además del tipo de sanciones que tendría el probable incumplimiento. “Es necesario determinar si la obligación de utilizar un casco y chaleco con determinadas características es una medida razonable y proporcional con el bien jurídico tutelado (la vida)”, dice el texto.
Zamora argumentó que, aunque es posible el robo de chalecos como se puede robar también la motocicleta misma, de esta manera puede haber elementos adicionales que permitan a los investigadores policiales seguir el rastro del crimen y aumentar la probabilidad de identificación, captura y procesamiento judicial del delincuente.
Zamora dijo que esto es parte del combate al sicariato, la nueva prioridad desde que él llegó al cargo de Ministro, en sustitución de Jorge Torres, quien había priorizado el narcomenudeo mientras los homicidios en 2020 alcanzaron una tasa record de 12,6 por cada 100.000 habitantes y en 2023 la cantidad absoluta de asesinatos va superando en más de 40% la del año previo.
