Este jueves la Federación de Trabajadores Financieros (Fetrafi) divulgó un manifiesto en que dejó clara su oposición inequívoca al proyecto de ley que busca imponer jornadas de trabajo de 12 horas, tramitado bajo el número de expediente 21.182.
Esa organización se conformó hace tres años y agrupa al Sindicato de Empleados del Banco Nacional (Sebana), al Sindicato del Banco Popular y de Desarrollo Comunal (Sibanpo), al Sindicato de Empleados del Banco Central de Costa Rica (Sinebaccr), el Sindicato del Banco de Costa Rica (Unebanco) y la Unión de Personal del Instituto Nacional de Seguros (Upins).
El documento denuncia en primera instancia la “amenaza” que se cierne sobre el país “ante la insistencia de una reconfiguración de sociedad en detrimento de la calidad de vida”, razón por la cual “la posición de Fetrafi es en un rotundo NO a cualquier proyecto de ley que ponga en riesgo la seguridad social y las garantías laborales, irrenunciables, que hemos alcanzado y heredado desde la constitución de la segunda república, así como, los acuerdos y convenios internacionales” con la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
La Federación asimismo critica que “la búsqueda de sectores empresariales y productivos” por no pagar horas extras, “se pretenda legitimar desde la legislación, promoviendo la precarización laboral causando un serio detrimento” a las Garantías Sociales consagradas en la Constitución Política.
“Lamentamos mucho que se pretenda una regresión de garantías sociales, y no se busquen alternativas progresistas para la reactivación económica y refrendar los derechos laborales adquiridos”, añade el pronunciamiento.
La Fetrafi al mismo tempo expresó su “alarma” ante la afectación que la propuesta prioritaria para la administración Chaves significará para sectores como mujeres, personas jóvenes, adultos mayores y personas en condiciones especiales, pues “son quienes enfrentan los peores efectos de la crisis del trabajo en nuestro país por el escaso acceso a un trabajo digno, engrosando índices de desigualdad, discriminación, deterioro de la salud física como mental, deserción de las personas que estudian”.
Esa organización señaló que de aprobarse el proyecto de ley, “desaparecería la opción de realizar horas extras después de la jornada normal de trabajo” y advirtió que con ello bien puede aumentar el trabajo informal.
Por otra parte, el documento destaca “el ejemplo de otros países, donde ante esta evolución del trabajo en un mundo que migra a la automatización, en lo contrapuesto han adoptado las jornadas laborales de entre seis a siete horas diarias durante la semana o en su defecto cuatro días de diez horas diarias, con la oportunidad de tener su salario completo pese a la reducción del tiempo laborado”.
Con ello se ha generado “mayor productividad, personas trabajadoras alegres y eficientes”.
El pronunciamiento de la Fetrafi concluye con una excitativa para que “se consideren las vías de dialogo para el fortalecimiento de la construcción de proyectos de ley en estos temas y que deba pasar por la consulta amplia de sectores sociales y productivos, que al más alto nivel permiten construir consensos país, que en una democracia estos consensos se construyen en las diversidades y disidencias”.
