La Organización Internacional del Trabajo (OIT) enviaría en julio a organizaciones sindicales la versión finalizada de la nota técnica sobre los estudios actuariales del seguro de salud de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), consta en una carta emitida por el Bloque Unitario Sindical y Social (BUSSCO) al organismo internacional, de la cual UNIVERSIDAD tiene una copia.
Asimismo, el Movimiento Sindical Unido confirmó que existe garantía de parte del organismo de Naciones Unidas de que tendrán la versión finalizada de la nota técnica a más tardar el 30 de julio.
En abril pasado, el movimiento sindical costarricense solicitó al organismo de Naciones Unidas una opinión técnica sobre los estudios actuariales e informes que se emitieron en la CCSS.
Específicamente generó incertidumbre la publicación de dos informes técnicos en marzo de 2023, emitidos con diez días de diferencia y datos muy diversos. Esto llevó a la Junta Directiva de la Caja suspender todos los proyectos de inversión y compra de equipos, lo cual motivó que los sindicatos pidieran a la OIT el criterio técnico -tomando en cuenta que se trata de un organismo tripartito, es decir, constituido por gobiernos, trabajadores y empleadores.
La opinión técnica fue presentada a las organizaciones sindicales, con resultados que las organizaciones de trabajadores consideraron como el “derrumbe del discurso de la Administración actual de que la Caja está quebrada”, lo que generó gran molestia y motivó a que el gobierno presentara una carta de protesta a la sede del organismo internacional en Ginebra, Suiza, aduciendo que no se les había consultado.
Como resultado, la OIT aseguró que la nota no estaba lista para ser publicada y envió una misión especial desde Suiza para “completar los pasos”, es decir, realizar las consultas a los otros mandantes (empresarios y gobierno).
Luis Chavarría, coordinador del BUSSCO explicó en dicha carta que esta situación ha motivado una persecución implacable contra los sindicatos y los funcionarios de la Caja, que han osado cuestionar o que han mantenido una posición en defensa de la transparencia y la probidad, que no respaldan el discurso de la quiebra.
No obstante, en el marco de la 111 Conferencia Internacional del Trabajo (CIT), realizada en junio pasado, los representantes sindicales delegados a este evento fueron convocados a una reunión donde se les informó, precisamente, sobre el compromiso de la OIT de enviar la versión finalizada de la nota técnica en julio, según confirmó el Movimiento Sindical Unido.
De acuerdo con Fanny Sequeira, delegada en la CIT por parte del movimiento sindical, indicó que tienen el conocimiento de que el Gobierno presionó fuertemente a la OIT y lo continúa haciendo para evitar que salga “una nota técnica que no convalide su argumentación de que la Caja está en quiebra. Confiamos en que, a pesar de todas esas maniobras deplorables, este organismo proceda con la publicación de la nota técnica tal y como nos ha confirmado que hará en julio”.
El pasado miércoles 28 de junio el presidente Rodrigo Chaves informó que la presidenta ejecutiva de la Caja, Marta Esquivel, se encontraba en Ginebra y que visitaría la sede de la OIT, lo que haría presumir que realizará alguna gestión relacionada con esta nota técnica.
UNIVERSIDAD consultó con la oficina de prensa de la Caja sobre la visita de la presidenta ejecutiva al organismo de Naciones Unidas, a fin de conocer las acciones y temas que atendería, sin embargo, al cierre de esta nota no fue posible obtener una respuesta al respecto.
Sumado a esto, el pasado 14 de junio, Esquivel reiteró en conferencia de prensa que la “Caja está quebrada, porque los ingresos son menores que los egresos”, cuando históricamente la Institución ha tenido superávit.
A la vez, señaló que la Caja no es caridad, ni es universal, una aseveración que va en contra de los principios esenciales para los cuales fue creada. En su discurso, la presidenta ejecutiva de la Caja indicó que la OIT se equivocó en el análisis, alegando que usó información no confiable, aunque, paradójicamente, la información que utilizó es la misma que la Caja usa para sus estudios actuariales. “No se vale traer aquí a organizaciones internacionales, con informaciones no confiables, a decir cosas que no son ciertas”.
Fanny Sequeira agregó que es increíble que alguien pueda pensar que una organización técnica como la OIT tenga algún interés en alterar o manipular datos actuariales para perjudicar un país.
“Esto es absurdo. Lo que sí es cierto es que el gobierno no quiere que se demuestre que la Caja no está quebrada. Y para empezar a desmontar esa falacia, la Sala Constitucional acaba de fallar en contra de la acción autoritaria e ilegal que cometió al suspender a cinco integrantes de la junta directiva de la Caja, incluida la representante sindical, violando su autonomía”, concluyó Sequeira.
