Los habitantes de Paso Canoas se hartaron de la basura y el desorden provocado por la gran cantidad de migrantes venezolanos que se han apostado en esta localidad tras pasar por Panamá.
Al grito unísono “No queremos más migrantes”, los habitantes de esta ciudad reclaman a las autoridades un mayor control migratorio que les permita volver a la paz en que vivían antes de la llegada de los sudamericanos.
LOS HECHOS
Todo empezó con el decomiso, por parte del Ministerio de Salud Pública, de unas cajas de frutas que los migrantes vendían en los alrededores de la plaza, donde además habitan, duermen y hacen sus necesidades fisiológicas, según denunciaron los vecinos a medios locales.
Los alimentos fueron retirados porque no cuentan con ningún permiso sanitario, por ende, su venta es ilegal. Además representa un peligro para la salud de quienes los consuman.
César Vega, vecino de Paso Canoas, aseguró que “las autoridades no han abordado la situación como se debe”.
Asimismo, en medio de una asamblea expresaron su molestia al denunciar que “las calles están llenas de basura, defecación y orina en las calles, relaciones sexuales en vías públicas, manifestaciones y conductas impropias al orden social”.
De igual forma manifestaron que el hacinamiento en el campo ferial es motivo de desagrado para todos.
TRISTE REALIDAD
Algunos de los migrantes molestos por la situación denunciaron discriminación cuando les gritaban que regresaran a su país.
En redes sociales circulan videos donde se evidencia este sentir porque, aunque la realidad de la ola migratoria implica un descontrol, e incluso un impacto negativo en materia económica para los países receptores, no deja de ser cierto que quienes huyen de Venezuela, cuyo gobierno autoritario ya no ofrece nada a sus habitantes, más que miseria, salen en busca de mejores condiciones de vida; una triste realidad que se ve opacada por una mezcla de violencia, desorden y en ocasiones falta de empatía.
A 5 kilómetros de la frontera está el EMBI (Estaciones Migratorias del Bicentenario), un lugar que brinda los servicios básicos a esta población con espacios limpios y cómodos, áreas sanitarias y comida.
Sin embargo, hombres, mujeres y muchos niños están apostados en Paso Canoas, duermen en pleno parque ferial en carpas, colchonetas y cartones, a la intemperie, rodeados de basura que ellos mismos han generado y que representa un foco de insalubridad para todos.
Ante la duda sobre las razones por las que estas personas están en esta zona y no en el EMBI, DIARIO EXTRA consultó al Ministerio de Salud.
“Según lo conversado en el cantón de Corredores hay un centro de atención temporal para migrantes (CATEM), que se ubica a unos 8 km de la frontera en la antigua fábrica de lápices (Maderin ECO), dicho lugar es administrado por migración y tiene contratación a terceros para alimentación y valoración médica, la capacidad máxima de dicho lugar es 280 personas y en este momento está a capacidad máxima. Adicionalmente se ha tratado de priorizar casos de mayor vulnerabilidad como familias con niños pequeños, adultos mayores o discapacitados”.
Todo aquel migrante que no quepa en el CATEM deberá estar en el campo ferial mientras logra irse
Estos migrantes se han quedado en búsqueda de un sustento económico que les permita continuar su viaje hacia suelo estadounidense; un sueño cuya trayectoria, para muchos, se ha convertido en una pesadilla.
PANAMÁ TEME HUELGA
Con las recientes políticas migratorias aprobadas por el Gobierno de los Estados Unidos, la ola migratoria que cruza el Darién, que reportó un descenso, ha vuelto a dispararse.
Según recientes informes de las autoridades panameñas, cerca de 250.000 migrantes han atravesado por esta selva, cifra que en tan solo 7 meses ha superado el total de 2022.
Ante la tensa situación que se vive en la frontera entre Costa Rica y Panamá por la presencia de este grupo de migrantes, la directora de Migración panameña, Samira Gozaine, informó que han recibido “el anuncio de una posible huelga, para el próximo lunes, de parte de algunos empresarios en la frontera con Costa Rica, producto del mal comportamiento de ciertos migrantes irregulares, durante su paso hacia la nación costarricense".
Sin embargo, esta información fue confirmada por miembros del Comité Defendamos la Frontera Sur, como medida de presión al gobierno costarricense, pero quedaría sin efecto si se llegan a acuerdos.
Enrique Arguedas, director de la Policía Profesional de Migración (PPM), dijo que han estado apoyando a los distintos cuerpos de seguridad en el lugar.
“La tarea continúa, el gobierno está haciendo el mayor de sus esfuerzos. En este momento el sector está dentro de lo normal del flujo migratorio, controlado. Los migrantes siguen abordando las unidades de transporte público.
Esperamos que en los próximos días quizá haya una menor cantidad de personas estacionadas en Paso Canoas y una mayor cantidad de autobuses circulando en sentido sur-norte trasladándolos”, manifestó.
ACUERDOS
Jorge Rodríguez Vives, ministro de Comunicaciones, confirmó que una delegación de ministros se reuniría hoy a las 10 a.m. “en una atención con la ciudadanía en Coto 47, para seguir el diálogo con la población de esa zona, respecto a la situación de las personas migrantes que están allá”.
César Vegas, asesor legal del Comité Defendamos la Frontera Sur, informó que tras sostener una reunión con Ariel Mora, representante de la Presidencia de la República, donde se le presentó la situación se acordó la llegada de “un pelotón de la Guardia Civil para reforzar la vigilancia y seguridad nacional en Paso Canoas”, así como la reunión con los ministros.
Estos acuerdos fueron establecidos en un documento firmado por todos los presentes, con lo que esperan que se inicien las negociaciones con las autoridades nacionales para abrir canales de diálogo que permitan mejorar las condiciones en que transitan los migrantes, así como el retorno de la paz que tanto anhelan los habitantes de Paso Canoas.
PERIODISTA: Deyfid Solorzano
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Sábado 05 de Agosto, 2023
HORA: 12:00 AM