Un grupo de estudiantes de secundarias marcharon de la Fuente de la Hispanidad a Casa Presidencial, donde planean hacer un campamento a la espera de un documentos con compromisos por parte de la ministra de Educación, Katharina Müller.
La jerarca anunció que este lunes presentaría una propuesta ante el Consejo Superior de Educación para modificar el valor porcentual de la Prueba Nacional Estandarizada, examen diagnóstico que fue aplicado en abril y al que se oponen los estudiantes por cambios que aseguran se realizaron de forma improvisada, sin justificación técnica y sin comunicar a la comunidad estudiantil.
Sin embargo, el estudiantado desconfía de las autoridades por lo que piden con la manifestación un “documento firmado y no solo un video, porque es su costumbre hacer cortinas de humo”, indicó el estudiante y presidente del Movimiento Estudiantil de Secundaria (Medse), Alejandro Barrantes.
Barrantes añadió que las protestas que han sostenido también piden que la jerarca atienda las necesidades presupuestarias de los colegios, ya que las rebajas que el Ejecutivo realizó a la educación ha significado la pérdida de becas para comedores y transportes de muchos estudiantes.
“Hay estudiantes que no viven a la vuelta del colegio o que se quedan sin alimento y así pierden su acceso a la educación. En infraestructura en muchos colegios no se puede invertir y los colegios se están cayendo con las lluvias y los techos se los llevan los vientos” dijo Barrantes.
Barrantes indicó que al tiempo que se manifiestan también sostienen conversaciones con las jefaturas de fracción del Frente Amplio y del Partido Liberación Nacional en la Asamblea Legislativa.
Müller ha acusado a los colegiales en múltiples ocasiones de ser manipulados y así lo repitió en el comunicado emitido el día de ayer sobre la propuesta ante el Consejo cuando hace un llamado “para que no se dejen manipular por quienes tienen otros intereses”.
La aplicación de las pruebas fue expuesto por el presidente como un logro de su administración y forma parte de la “Ruta de la Educación” con el objetivo de frenar o revertir el deterioro educativo acelerado por la pandemia. Esta política ha sido ampliamente criticada por expertos ya que no hay ningún documento que permita evaluarla, dar seguimiento o por el que la jerarca rinda cuentas ya que ella misma ha declaro que se construye en la marcha: “es un proceso vivo, no es ningún documento, no es un plan, no es un plan operativo”.
La comunidad estudiantil también se ha unido a las críticas, calificando el trabajo del Ministerio de Educación bajo el mando de Müller como “improvisado” y sin una comunicación oportuna con los estudiantes y sus familias.
