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Ministro de Agricultura rechaza propuestas de arroceros para atender situación crítica del sector

Productores de la región Chorotega insisten en que es imperativo decretar un aumento en el arancel, ya que el proyecto de ley que se está preparando puede tardar mucho tiempo en implementarse.

El ministro de Agricultura, Víctor Carvajal, rechazó todas y cada una de las peticiones expresadas por productores de arroz de la Región Chorotega, en lo que los productores consideran como un “castigo”, sin argumentos sustentados en la lógica técnica y sin proponerles una salida adecuada.

Los productores insistieron en que es imperativo decretar un aumento en el arancel, ya que los resultados de la Mesa Técnica y el proyecto de ley que se está preparando puede tardar mucho tiempo en implementarse, si es que es aprobado por la Asamblea Legislativa.

Fernando Rivas, pequeño productor de arroz y uno de los voceros de los productores de la región Chorotega, dijo a UNIVERSIDAD que el ministro se “salió por la tangente”. “Nosotros estamos exponiendo que necesitamos algo mientras se aprueba el posible proyecto de ley que se está trabajando en la Mesa Técnica. Nosotros no aguantamos hasta que esto salga”.

“Es urgente. El sector ocupa algún acto de buena voluntad por parte del Gobierno para seguir adelante”, expresó Rivas.

“No hay voluntad de parte del Ejecutivo de ayudarle al sector; son pretextos, son prácticas dilatorias y eso es lo que nos tiene muy preocupados”, agregó Rivas.

Los productores destacaron que “existe una emergencia real y probada en el sector arrocero nacional que requiere de inmediata atención” y que, de seguir en esta dirección, “terminará desapareciendo por completo para dar paso a más miseria y desempleo para Guanacaste y otras zonas productoras rurales”.

Entre los principales problemas que resaltaron los productores están que el precio del arroz en granza pagado al productor nacional ha disminuido de ¢27.250 el saco hasta ¢19.753 “y amenaza con bajar aún más”, lo cual está provocando una disminución abrupta en el área de producción y amenaza con terminar completamente con las áreas que aún se siembran, ante la imposibilidad de producir a esos precios.

Otro es que en este momento existe un volumen excesivo de arroz importado en los silos de la industria que no permite un recibo apropiado de la producción nacional, “aún con los precios ruinosos que ya se están pagando”.

El productor Fernando Rivas, en una entrevista en julio pasado. (Foto: Fabián Hernández Mena)

0% de arancel a partir de 2025

En una carta entregada al presidente de la República Rodrigo Chaves el pasado 27 de julio, durante su gira a la provincia de Guanacaste, los arroceros le propusieron algunas posibles soluciones o peticiones.

Por ejemplo, establecer el arancel con un “requisito de desempeño”, que permita al industrial del arroz o a cualquier otro actor de la cadena, importar cuatro sacos de arroz en granza sin arancel por cada saco que se compre al productor, al precio que arroje el modelo de costos de producción.

Sin embargo, en una respuesta enviada el pasado 8 de agosto por el ministro de Agricultura, les señala que actualmente se lleva a cabo una mesa de trabajo con representantes de los productores e industrias, para presentar un proyecto de ley que incluya un apoyo económico directo al productor y que propone un “esquema de arancel diferencial” para aquellas industrias que compren producción nacional.

No obstante, el ministro agrega que seguir con un esquema de regulación de precios y declaratorias de desabasto como se venían realizando “no asegura la sostenibilidad del sector en el mediano y largo plazo” porque de todas maneras se tiene previsto que el arroz en granza y pilado ingrese con un 0% de arancel a partir del 1 de enero de 2025 por el Tratado de Libre Comercio entre Costa Rica y Estados Unidos (CAFTA).

Rivas aclaró que “eso es un pretexto” del Gobierno “para justificar lo que están haciendo”.

“Eso no nos afecta puesto que el arroz gringo no es el que nosotros consumimos, no es aceptado en la mesa de los costarricenses porque es un arroz que no suelta; se hace masa”, dijo Rivas.

Rivas dijo que si tuvieran un proyecto de sostenibilidad para el sector, eso les protegería para cualquier eventual desgravación. “Se está contradiciendo. Entonces, ¿para qué estamos trabajando sobre un proyecto que nos va a dar sostenibilidad y por otro lado dice que en el 2025 eso nos va a afectar? Son incongruencias, lo que hacen es patear la bola para adelante, ganar tiempo, nosotros desgastándonos y el sector cada vez peor”.

”Riesgoso e irresponsable”

Los productores también solicitaron implementar un programa de ayuda mediante insumos agropecuarios que pueda aportar el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) como una medida de emergencia para mitigar la crisis actual.

Pero Carvajal les respondió que implementar un programa así “en una actividad que ha demostrado no ser rentable, es riesgoso e irresponsable”.

Otra petición de los productores fue aumentar las instituciones del estado que puedan surtirse del Programa de Abastecimiento Institucional (PAI) del Consejo Nacional de Producción (CNP) para poder colocar más volumen del grano y generar más compra del arroz nacional.

No obstante, Carvajal enfatizó que el PAI está circunscrito a la Regla Fiscal por lo que no se puede y que “no es competencia de esta cartera ministerial las gestiones en temas tributarios”.

Los productores plantearon la posibilidad de que se les dé un acompañamiento técnico y de logística para que puedan hacer frente a los desafíos que enfrentan.

El ministro respondió que la Corporación Arrocera Nacional (Conarroz) es la que tiene la competencias legales y de presupuesto para esto y a la vez insistió en que “los datos son contundentes en la falta de eficacia en las acciones generadas desde Conarroz”.

Los productores no aceptan esa carta enviada por el ministro y volvieron a enviar una propuesta al presidente Chaves el pasado 10 de agosto.

 

 

 

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