La Gerencia Financiera de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) advirtió mediante un oficio que las propuestas para atender las listas de espera como pago por destajo, copago, y contratación pública de servicios de salud, no están maduras y carecen de presupuesto.
Así se lee en el oficio GF-3993-2023, con fecha de 19 de octubre, firmado por la gerente financiera a.i. de la CCSS, Gabriela Artavia, y enviado a la directora de Planificación Institucional, Susan Peraza.
“En síntesis, para las tres propuestas presentadas por la Gerencia Médica es necesario precisar la programación de las actividades, la definición de los costos, clarificar el alcance, así como aspectos básicos para la toma de decisiones, además en el caso de la contratación de servicios a terceros y copago, no existe disponibilidad de recursos para el 2024 que respalden un compromiso para el siguiente periodo. Asimismo, se recomienda el desarrollo de estudios de viabilidad financiera y sostenibilidad para las alternativas de mayor impacto financiero”, señaló la Gerencia Financiera.
Más específicamente, la Gerencia Financiera, indicó que la propuesta de “pago por destajo” se encuentra en “proceso de desarrollo”, pues aún requiere completar el proceso de aprobación y aplicación con esquemas novedosos de contratación y oportunidades para profesionales críticos (institucionales y extrainstitucionales).
Asimismo, a la fecha tampoco se dispone de la estimación de necesidades de recursos ni la programación y resultados esperados.
Agregaron también que actualmente la Unidad Técnica de Lista de Espera (UTLE) estima que los 29.705 millones de colones presupuestados para el próximo año se utilizarán para el abordaje de esta estrategia de pago por destajo. Esto es viable, pues la institución es el ente responsable de administrar los fondos.
Sobre la implementación de la “contratación pública de servicios de salud”, la Gerencia Financiera señaló que esta conlleva el posible uso de más de 120 mil millones de colones; no obstante, a la fecha, no se tiene “claridad” sobre la programación, la fecha de inicio y fin, la respuesta del mercado, así como el análisis de los resultados esperado, “elementos que son necesarios para cualquier análisis financiero que se deba desarrollar”.
De desarrollarse en el período 2023, la Gerencia indicó que se podrían plantear ajustes que respalden el compromiso financiero, sin embargo, si la contratación trasciende al periodo 2024 no se podría respaldar financieramente dicha contratación. Actualmente el presupuesto para el año 2024 se encuentra en análisis por parte de la Contraloría General de la República, y dicha propuesta “no dispone de provisión para la contratación de servicios por terceros para atención de listas de espera”.
Finalmente, sobre la figura del “copago”, en el oficio, la gerente financiera destacó que realizó un ejercicio bajo un 60% de compensación a las personas con capacidad de pago donde se estima un monto aproximado de 15.161 millones de colones, sin embargo, la Unidad Técnica de Listas de Espera acotó que “se requiere mayor desarrollo para definir el porcentaje aplicable en conjunto con las otras gerencias, los mecanismos de control y regulación, así como para reglamentar una eventual propuesta en esta línea de abordaje”.
CCSS baraja tres alternativas para atender listas de espera que podrían incrementar fuga de especialistas al sector privado
De acuerdo con la “Comisión de Seguimiento al acuerdo de Junta Directiva de la Ruta para la gestión de lista de espera y recurso humano especializado” antes de ejecutar alternativas como el copago, el modelo de pago por destajo y la metodología de contratación pública de servicios de salud, es necesario considerar riesgos como la fuga de especialistas, y complicaciones asociadas a los procedimientos realizados, entre otros.
Estas propuestas han sido criticadas antes por diversos sectores, entre ellos sindicatos y expresidentes ejecutivos de la CCSS, como María del Rocío Saénz y Román Macaya.
“Absolutamente en desacuerdo con cualquier posibilidad de copago para atender las listas de espera”, indicó Sáenz.
Por su parte, Román Macaya, exjerarca de la CCSS, externó que antes de aplicarse el copago en la CCSS se requiere de una discusión a nivel nacional.
“Las listas de espera van a existir siempre por el modelo de la CCSS que es universal, la demanda es infinita. El copago comienza ponerle un freno a ese modelo. Hay dos tipos de copago.(…) En los dos casos va a afectar la demanda, hay gente que hoy va a la seguridad social, que con un copago no lo va a hacer. Eso me parece que merece una discusión nacional en un ambiente como este, con muchos medios de comunicación, para que realmente sea un proceso democrático”, acotó Macaya.
Sáenz indicó también en referencia al pago por destajo que primero se debe revisar cuáles son las implicaciones del derecho laboral y la precarización del trabajo en la salud.
En el caso de la contratación de servicios a terceros, mencionó que Costa Rica tiene experiencia haciéndolo, “pero hay una normativa que se debe seguir y se requiere declarar inviabilidad de que la institución no lo puede hacer”.
Asimismo, la exjerarca señaló que no ve viable realizar una declaratoria de emergencia ante el problema de listas de espera que aqueja el país, si el problema que tiene la institución es de “gestión”.
Dos expresidentes de la CCSS expresan duda y rechazo ante la posibilidad de aplicar copago para disminuir listas de espera
María del Rocío Sáenz, expresidenta ejecutiva de la CCSS, indicó que se encontraba “absolutamente en desacuerdo con cualquier posibilidad de copago para atender las listas de espera”.
Según datos de la Gerencia Médica de la CCSS, al 1 agosto de este año, habían 175.743 cirugías pendientes por resolver. Además, las especialidades de Odontología General Avanzada, Neurocirugía, y Ortopedia sumaban más tiempo de espera, con 847 días, 791, y 743, respectivamente.
Pero no solo la lista de espera quirúrgica golpea a los asegurados, sino también la de procedimientos y consulta externa.
Al 21 de julio de este año, por ejemplo, los pacientes debían esperar en promedio 149 días para un procedimiento. Lideraban la lista los cateterismos con 345 días, seguidos de la Perfusión Miocárdica sin Adenosina (estudio imagenológico) con 327 días, y otros ultrasonidos generales con 313 días.
Finalmente, en cuanto a consulta externa, los asegurados debían aguardar en promedio 395 días para recibir una cita. Las especialidades con la espera más larga son Oftalmología con 727 días, Urología con 575 y Vascular Periférica con 574.
¿De qué tratan las propuestas de la CCSS para atender listas de espera?
- El pago a destajo se refiere a la práctica de remunerar a los trabajadores por unidad de obra realizada o servicio prestado (por ejemplo, se fija una cantidad determinada para pagar un número previamente convenido de camisetas o ladrillos producidos), en vez de remunerarlos sobre la base del tiempo empleado para desempeñar su trabajo.
- El copago, por su parte, corresponde al porcentaje del componente financiero que los pacientes asumen como parte de los costos totales de los servicios médicos, con el propósito de ser atendidos fuera de la institución y acortar así su tiempo de espera para abordar su situación médica.
- La metodología de contratación pública de servicios de salud se refiere al conjunto de actividades provistas por un profesional o un equipo médico especializado, las autoridades externaron en el criterio técnico que esta se aplicaría de conformidad con la ley y el reglamento de contratación pública.


