La Cámara de Exportadores de Costa Rica (Cadexco) y la Cámara de Comercio Exterior (CRECEX) alertaron que en enero del 2024 Puerto Caldera alcanzó un 100% de capacidad en sus patios y un 124% de su capacidad operativa para contenedores; y urgieron al Gobierno a ejecutar las medidas paliativas que había anunciado.
El presidente de Crecex, José Antonio Salas, declaró que “no se puede esperar a reformas que se desarrollen hasta el momento de aprobación y puesta en marcha de una licitación internacional o esperar alineaciones jurídicas, sino que las medidas paliativas ya identificadas deben ejecutarse ya”.
Mientras que el presidente de Cadexco, Víctor Pérez Pérez, afirmó que el puerto está operando al límite, y que los costos logísticos adicionales y la incertidumbre que esto implica “afectan directamente a la competitividad de nuestros productos”.
Las cámaras denunciaron que las líneas navieras ya están revisando la operación de los buques en Caldera, pues la situación conlleva “tiempos de espera prolongados, generando costos logísticos adicionales para importadores y exportadores, al tiempo que, incertidumbre a las líneas navieras”.
UNIVERSIDAD consultó al Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) sobre la situación y una actualización de las medidas paliativas; pero no se obtuvo respuesta antes de la hora de cierre.
Patios colapsados
Rodnney Salazar, miembro de la junta directiva de Cadexco, explicó a UNIVERSIDAD que, normalmente en un puerto los contenedores se almacenan en bloques de diferentes tamaños, en columnas; pero se dejan calles entre estos bloques para buscar los contenedores y sacarlos del puerto o llevarlos a un barco.
“Cuando un puerto ya tiene su ocupación total o empieza a congestionarse, se pierde esta capacidad de dejar calles y se empiezan a almacenar todos pegados. Cuando esto ocurre decimos que un puerto está totalmente congestionado”, dijo Salazar.
Sin embargo, en Caldera ya hay un “sobre congestionamiento”. Salazar aclaró que esto significa que ya el puerto empezó a usar zonas no aptas, llámese zonas verdes o zonas peatonales, para almacenar los contenedores. Dependiendo de ese porcentaje de zonas no aptas que se utilizan, ese es el porcentaje en que el puerto está sobreocupado en su operación.
Consecuencias económicas
Las cámaras argumentan que el colapso de Caldera no solo afecta la eficiencia operativa, sino que también tiene consecuencias directas en la competitividad del mercado interno y las exportaciones, “ya que estas mercancías pueden sufrir incrementos de precio que sean trasladados al consumidor final”.
“Este eventual contratiempo nos preocupa no solo por sus implicaciones logísticas y económicas internas, sino también por los impactos negativos que podría tener en las relaciones comerciales con nuestros socios de mercados clave, como los ubicados en la costa oeste de Estados Unidos, México y Japón”, indicaron en un comunicado.
“A nivel internacional el entorno geopolítico atenta este año a alterar e incidir negativamente en las cadenas globales de suministro y esto infligirá mayor presión y estrés a las capacidades de Caldera”, agregaron.
No se puede esperar hasta 2026
El año pasado se informó que el proceso previo a dar en concesión la expansión y modernización de Puerto Caldera tardaría tres años y medio -hasta mediados de 2026-, según los plazos establecidos en las fases del contrato suscrito entre el Instituto Costarricense de Puertos del Pacífico (Incop) y la empresa Corporación Financiera Internacional (CFI).
La Contraloría General de la República aprobó el contrato suscrito entre el Incop y la CFI para servicios de asesoría técnica integral por un total de $3.860.000, según informó la CGR.
Este contrato es para desarrollar el proceso previo a la contratación y adjudicación de la modernización y expansión de Puerto Caldera, mediante concesión de obra pública con servicio público.
Desde febrero de 2023, las cámaras están urgiendo al Gobierno que se implementen las medidas paliativas que han solicitado.
