País

Sinac intenta salir al paso de reclamos de ambientalistas del Caribe: “Talamanca alberga más de 3.000 hectáreas de humedales en perfecto estado de salud”

El Ministerio de Ambiente y Energía (MINAE) y el Sistema Nacional de Áreas de Conservación (Sinac) intentaron responder a los reclamos que han tenido amplia difusión sobre el estado de los recursos naturales en el Caribe Sur, especialmente después de las recientes denuncias por tala masiva en Parque Nacional Cahuita y en el Refugio Gandoca Manzanillo.

“Talamanca alberga más de 3.000 hectáreas de humedales en perfecto estado de salud y totalmente preservados, ubicados en el Parque Nacional Cahuita y en el Refugio Gandoca Manzanillo”, dice el comunicado.

El texto, que ni siquiera hace referencia a la denuncia directamente, afirma que en el mencionado refugio “se protegen 7 de los 14 humedales que aporta Costa Rica a la Convención RAMSAR de Importancia Internacional”.

El comunicado repasa la historia de la región e indica que quienes “colonizaron la costa del Caribe Sur”  dedicaron esos terrenos a la agricultura, especialmente el cultivo y producción de cacao y que luego tuvieron que abandonar las plantaciones debido a la enfermedad incontrolable de la Monilia y buscar su sustento en la actividad turística, y en la atracción de inversiones recreativas.

“El paisaje costero, verde y exuberante que hoy observa el visitante, de grandes zonas arboladas con especies como Chilamates, Sangrillos, Guácimos, Cativos y Caobillas, son las plantaciones de cacao originales, hoy abandonadas, las cuales frecuente y equivocadamente se catalogan de bosques costeros”, reza el documento.

Además indica que está vigente la Ley 9223 que determina los límites del refugio donde se determina que la zona 1, no pertenece al área silvestre. “Los bosques costeros de la ZMT de Talamanca, están debidamente delimitados y protegidos”, aseguran.

Finalmente las entidades afirmaron que de acuerdo con la ley Costa Rica el Sinac puede otorgar permisos para construir casas de habitación, oficinas, establos, corrales, viveros, caminos, puentes e instalaciones destinadas a la recreación, el ecoturismo y otras mejoras análogas en terrenos y fincas de dominio privado donde se localicen los bosques; desarrollar proyectos de infraestructura, estatales o privados, de conveniencia nacional; cortar los árboles por razones de seguridad humana o de interés científico; prevenir incendios forestales, desastres naturales u otras causas análogas o sus consecuencias; y que en esos casos “la corta del bosque será limitada, proporcional y razonable para los fines antes expuestos”.

 

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