Al cumplirse un año de iniciada la ofensiva más brutal del Estado de Israel contra la población palestina, especialmente en la Franja de Gaza y Cisjordania, activistas costarricenses se manifestaron en las calles, en la Asamblea Legislativa y en eventos oficiales para exigir un cese al fuego y paz para el pueblo palestino.
Este 7 de octubre se cumplió un año desde que militantes de Hamás lanzaron un ataque en Israel que mató a 1.206 personas, según un recuento de AFP basado en cifras oficiales israelíes. Poco después Israel irrumpió en los territorios palestinos ocupados por Israel y atacara a cientos de civiles, lo que desató un recrudecimiento de las actividades bélicas que desde 1948 ejecuta Israel contra la población palestina.
Desde ese momento y mientras imágenes de bombardeos de áreas urbanas, escuelas, hospitales y hasta campos de refugiados llenan las redes sociales, han muerto al menos 40.000 civiles, 10.000 más han desaparecido y más de 80.000 han resultado sido heridas, de acuerdo con el ministerio de Salud de Gaza. Además, 2 millones de personas han sido desplazadas en la franja.
Como si esto fuera poco, se contabilizan ya cientos de muertos, heridos y desplazados en Cisjordania y en días recientes, más de 1100 personas murieron producto de ataques israelíes en territorio libanés y más de 1.2 millones han sido desplazadas.
Ante esta realidad, activistas costarricenses conmemoraron un año desde el inicio de la ofensiva e insistieron, como lo han hecho a lo largo de todo este tiempo, en la urgencia de que la comunidad internacional obligue un cese al fuego, en que se interrumpa el comercio de armas a Israel y que se retiren las tropas israelíes de los territorios palestinos ocupados ilegalmente.
En un foro que tuvo lugar por la mañana en el Salón de Expresidentes de la Asamblea Legislativa, la cónsul honoraria de Palestina en Costa Rica, Wajiha Sasa; la legisladora frenteamplista, Rocío Alfaro; y la activista Suy Wong lideraron una conversación frente a decenas de personas, donde denunciaron las atrocidades cometidas por Israel en su guerra contra Hamás y exigieron una posición “digna” de parte de Costa Rica en el foro internacional.
“El pueblo palestino es parte integral de la humanidad”, dijo Sasa y agregó que en un contexto genocida los palestinos “han conservado la esperanza de un futuro libre”.
“El pueblo palestino ha permanecido fiel a su tierra a sus raíces y a su identidad, se han reconocido sujetos de derechos inalienables a pesar de que se los han negado (..) Los palestinos quieren vivir, no sobrevivir, quieren estar seguros en sus hogares, quieren que sus hijos e hijas vayan a la escuela sin miedo, ¡quieren ser libres!”, exclamó.
También por la mañana, se desarrolló frente a la Embajada de los Estados Unidos de América una protesta en la que decenas de personas denunciaron la complicidad de ese país con las condenables acciones de Israel y también del gobierno costarricense, cuya postura en el conflicto en cuestión ha sido poco consecuente con su tradición respetuosa de los derechos humanos, según afirmaron activistas.
Por la noche, decenas de activistas se congregaron con velas, banderas, kufiyas y pancartas frente a la Asamblea Legislativa para denunciar nuevamente las acciones que durante este año han martirizado -en el sentido más estricto de la palabra- a miles de palestinos y exigir un alto al fuego definitivo.
Una de las costarricenses asistentes a la vigilia, hija de migrantes palestinos – libaneses afirmó que estaba allí ejerciendo su derecho a la protesta y su libertad de expresión para alzar la voz y decir que ya basta de esta situación.
“Todas las vidas humanas importan, y es nuestro deber denunciar la opresión y pedir justicia. Costa Rica debe cortar relaciones con el estado de Israel y presionar en el ámbito internacional para que se apliquen las resoluciones de la Corte Internacional de Justicia que impusieron medidas cautelares a Israel por considerar que hay un indicio comprobado que están cometiendo genocidio. Hoy también contra el pueblo Libanés. ¡Basta ya!”, dijo la joven y recordó que si la comunidad internacional no actúa, se deslegitimará el sistema derechos humanos que nos protege a todas las personas.








