La decisión del Ministerio de Educación Pública (MEP) “reemplazar” los programas de estudio de afectividad y sexualidad integral en secundaria sigue sumando detractores, quienes lo consideran como un “retroceso”.
La Asociación Ciudadana Acceder, por ejemplo, indicó que esta medida y la de eliminar el protocolo de atención del bullying contra población LGTB inserta en los centros educativos traerá impactos perjudiciales en problemáticas sociales como la lucha contra el embarazo adolescente, el bullying y contra abuso y violencia sexual en contra de personas menores de edad.
“La educación sexual es un derecho humano en sí mismo con un enorme impacto en otros derechos y sobre la calidad de vida, salud, bienestar y dignidad humana. Además, el Estado tiene la obligación de luchar contra la violencia, discriminación y el bullying aplicando enfoques diferenciados a las distintas víctimas que lo sufren”, explicó el vocero de Acceder, Janekeith Durán, mediante un comunicado de prensa.
Agregaron también que tanto el programa como el protocolo no tienen sesgos ideológicos, “pero eliminarlos sí sigue una ideología: la de retroceder avances sociales, atacar a la niñez y adolescencia, y agravar aún más la crisis de educación y la de violencia”.
Por esta razón, la Acceder solicitó al Ministerio de Educación Pública suministrar todos los elementos que llevaron a tomar estas decisiones, incluyendo estudios técnicos, justificación jurídica a nivel de legislación interna, constitucional y tratados internacionales; además de estudios técnicos y jurídicos del impacto de la eliminación de la educación sexual en la disminución o aumento de problemáticas sociales como el embarazo de niñas y adolescentes, relaciones impropias, infecciones de transmisión sexual, violencia intrafamiliar y otros, y del impacto de la eliminación del Protocolo en la atención del ciberbullying y el bullying físico, material, psicológico, verbal y sexual.
Por su parte, la Plataforma de Incidencia Comunitaria para la respuesta al VIH, en representación de organizaciones y activistas en pro de los derechos humanos y la respuesta al VIH, rechazó la decisión del MEP de eliminar los programas de educación sexual en los colegios debido al aumento en los casos por infecciones de transmisión sexual, embarazos no deseados y aumento de los casos de VIH en el país; así como por el irrespeto a los acuerdos de derechos humanos y el derecho a la información para las personas jóvenes.
De acuerdo con la Plataforma, la educación sexual integral es un derecho humano fundamental que permite a los jóvenes tomar decisiones informadas sobre su salud y bienestar. Además ayuda a prevenir embarazos no deseados e infecciones de transmisión sexual, proporcionando herramientas para una vida sexual saludable.
Los programas, según esta agrupación, fomentan también el respeto y la igualdad de género, contribuyendo a la erradicación de la violencia sexual y de género.
“Hacemos un llamado a las autoridades educativas para que reconsideren esta decisión y mantengan los programas de educación sexual en las escuelas. Es esencial que nuestros jóvenes tengan acceso a una educación completa y precisa que les prepare para enfrentar los desafíos de la vida.La eliminación de estos programas es un retroceso en la lucha por los derechos y la salud de la juventud”, indicó la Plataforma mediante un comunicado de prensa.
El pasado 16 de enero, el Consejo Superior de Educación (CSE) acordó elaborar un programa de estudio de Educación para la Paz y la Convivencia que reemplace el programa de estudio de Afectividad y Sexualidad Integral.
Sobre esta decisión, días después, el MEP indicó mediante un comunicado de prensa que los estudiantes recibirán contenidos de educación sexual “sin sesgos ideológicos” ni “formación erótica”.
“Se garantiza que seguirán recibiendo información esencial para su desarrollo integral, como temas relacionados con la reproducción humana, la prevención de embarazos adolescentes y las infecciones de transmisión sexual, entre otros. El objetivo principal del MEP es asegurar que estos contenidos se impartan sin sesgos ideológicos, ni formación erótica que puedan impactar negativamente en la formación integral de los jóvenes”, explicó el Ministerio en un comunicado de prensa.
