La Unión Costarricense de Cámaras y Asociaciones del Sector Empresarial Privado (Uccaep) reafirmó su respaldo absoluto a la decisión de los representantes del sector patronal en la junta directiva de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) de que deben ser los entes técnicos los que tomen la decisión final sobre el proceso licitatorio del nuevo hospital de Cartago, y que como directivos de la entidad serán actores vigilantes.
Esta declaración se da días después de que el presidente Rodrigo Chaves reprochara a los tres representantes de la Uccaep Juan Manuel Delgado, Yuri Navarro y Rocío Ugalde, así como a dos del sector trabajador, Martha Rodríguez (Sindicatos) y Vianey Hernández (Cooperativas), quienes votaron a favor de devolver la competencia de dictar decisión del proceso de licitación a la Junta de Adquisiciones de la CCSS integrada por los gerentes.
“Esto yo lo califico como actitud verdaderamente asquerosa, literal da asco, da repudio, involucra las redes de cuido más profundas y la corrupción más grande que este país ha venido tejiendo entre la Uccaep (…) las redes de cuido de los mandos medios de la CCSS y la empresa Van Der Laat. Ahí hay una red que huele a putrefacto”, mencionó Chaves en conferencia de prensa.
Además, durante la conferencia el mandatario Chaves indicó que presentaría un proyecto de Ley para sacar a la Uccaep de las diferentes juntas directivas de entidades públicas, donde esta agrupación ocupa una o varias sillas.
“La Unión de Cámaras reitera su compromiso con la salud, transparencia y la libertad empresarial en Costa Rica, por eso, preocupados por la salud del pueblo de Cartago, apoyamos que la futura construcción del nuevo hospital se decida bajo el amparo de criterios técnicos y científicos, como demanda la ley y lejos de los debates políticos. Lo que sí, es una realidad, son las condiciones insalubres y peligrosas del Hospital Max Peralta, tanto para los asegurados que reciben atención médica, como para el personal prestador de los servicios”, indicó la Uccaep en su comunicado.
Agregó la Unión de Cámaras, que la semana pasada se afirmó “sin sustento alguno”, que, con la decisión de la junta directiva de la CCSS, buscaban beneficiar a una empresa constructora en específico.
Fueron enfáticos en que para el proceso licitatorio llevado a cabo por la propia CCSS, fueron seleccionadas cuatro empresas y consorcios cuyas ofertas estaban dentro de los parámetros y límites establecidos por los órganos técnicos de la institución.
“Cualquier insinuación de favoritismo es completamente infundada y malintencionada. Nunca Uccaep ha recomendado, ni lo hará, adjudicar licitación alguna a empresas en particular, sino que deben ser las consideraciones técnicas y legales las que prevalezcan en estas designaciones. Es importante aclarar que ninguna de estas empresas forma parte de las afiliadas de nuestra organización, lo que demuestra la falta de veracidad en dichas afirmaciones”.
Recordaron en su comunicado de prensa que, la participación de Uccaep y sus cámaras afiliadas en los espacios de diálogo social, se basan en las profundas raíces democráticas del país, el diálogo como mecanismo esencial para la consecución de acuerdos en el largo plazo.
“El 51% de los ingresos corrientes de la CCSS provienen de los patronos y trabajadores del sector privado, además gracias a sus impuestos y otras obligaciones se hace posible el apoyo a comedores escolares, seguridad social, sistema de pensiones, centros de cuido y demás proyectos de nuestro sistema democrático. La Uccaep representa a todos los sectores y actividades económicas que producen empleo, y por eso genera los equilibrios necesarios para velar por la competitividad y el bienestar general de la población”, concluyó.
