De acuerdo con la Encuesta de Perspectivas Empresariales y Valoración de los Factores de Competitividad del Sector Industrial Manufacturero realizada por la Cámara de Industrias, las principales barreras que enfrenta el sector para competir son lo que ellos llaman altas cargas sociales, elevado costo de la factura eléctrica, falta de recurso humano calificado y la reducción del precio del dólar.
En el caso de las empresas locales, ubicadas en el régimen definitivo, señalan que otro elemento que se convierte en un obstáculo es la competencia con empresas informales, mientras que las compañías de Zona Franca, coincidieron con el tipo de cambio, pero priorizan la disponibilidad y calidad del recurso humano y el costo de la energía eléctrica en segundo y tercer lugar respectivamente.
Para las pymes los factores negativos que tienen un mayor peso son las cargas sociales, la competencia con la informalidad y el tipo de cambio, asimismo, los diversos sectores plantearon que los problemas con la seguridad ciudadana, el faltante en inversión de infraestructura en puertos y carreteras continúan siendo una barrera.
“Los resultados de la encuesta 2025 demuestran que hay factores estructurales que, lejos de mejorar su condición, se consolidan como los principales obstáculos para competir. El tipo de cambio, las altas cargas sociales y la limitada disponibilidad de talento humano calificado se mantienen desde 2023 como las principales amenazas a la competitividad empresarial.”, manifestó Sergio Capón, presidente de la CICR.
El representante del sector industrial sostuvo que esta reiteración en temas que son un desafío para su competitividad, confirma la necesidad de abordarlos de manera sistémica y prioritaria, como parte de una estrategia país de largo plazo.
Esta encuesta se realizó a 111 empresas del sector industrial con al menos tres trabajadores, cuenta con un 95% de confianza y un 3,1% de error, del total de compañías encuestadas el 45,1% son grandes (más de 100 trabajadores), el 22,5% Medianas y el 31,5% Pequeñas.
Los industriales abogaron porque se aprueben en la Asamblea Legislativa los proyectos de Ley de Armonización del Sistema Eléctrico Nacional, para incentivar inversiones en energías limpias con tarifas competitivas; la reforma a la Ley del INA, que busca dotar de mayor agilidad y pertinencia al sistema de formación técnica; y el proyecto de Jornadas de doce horas “que permitiría a un grupo estratégico de industrias operar con seguridad jurídica y mejores condiciones laborales, entre otros”.
