Universitarias

Vecinos de San Ramón, profesores y estudiantes de la Sede de Occidente piden explicaciones a alcaldesa por viaje oficial a Israel

Al grupo de personas que exigía explicaciones a la alcaldesa y al concejo municipal del cantón les impidieron ingresar a la sesión el pasado 4 de agosto, bajo el pretexto de que carecían de espacio para tomar asiento.

Un grupo de personas de San Ramón de Alajuela, en conjunto con profesores y estudiantes de la Sede Occidente de la Universidad de Costa Rica (UCR), se organizaron para presentar este 4 de agosto una moción para pedirle cuentas a la alcaldesa, Gabriela Jiménez, sobre su viaje hecho al evento Muni World 2025 en Israel, ya que consideran que eso implica que el cantón apoya la política exterior de ese país.

El grupo que hoy demanda explicaciones ha intentado en dos ocasiones poder participar de las sesiones municipales para que les escuchen su opinión y poder conocer las justificaciones de Jiménez de asistir a ese evento financiado por el Estado Israel, el cual contó también con la aprobación de las personas integrantes del Concejo Municipal de San Ramón.

“…Su participación (alcaldesa de San Ramón) al encuentro se convierte en un acto político, en el que las autoridades municipales avalan la política exterior de genocidio de Israel con el pueblo palestino”, Andrés Molina.

Sin embargo, en ambas oportunidades, tanto el lunes 28 de julio como el siguiente del 4 de agosto encontraron solo respuestas de limitaciones de acceso, como que se les hacía una “sanción de la protesta” o se les respondía “restricción del ingreso” y finalmente una ausencia de respuestas de las autoridades municipales.

Jiménez fue una de las alcaldesas que viajó a Israel junto con otros ediles, como fueron los de los cantones de San Carlos, Río Cuarto, Monteverde, Buenos Aires y Santa Cruz. Otro grupo se negó a asistir o no tuvieron la aprobación de sus concejos municipales, como fueron Carlos Hidalgo, de Turrialba, Mario Redondo de Cartago y Domingo Argüello de Montes de Oca.

La cita se realizó del sábado 12 y hasta el sábado 19 de julio en Tel Aviv. Debido a que se conoció el anuncio de que una delegación costarricense viajaría en medio de la invasión isrelí a Palestina, que cobra ya más de 60 mil personas muertas, en su mayoría mujeres y niños, así como los ataques hechos por Israel a Irán, se desató una oleada de críticas en redes sociales y demandas en diversos cantones de lugareños que pedían rechazar la participación de los alcaldes en ese encuentro.

En este momento hay una importante presión para exigir el fin de la guerra en Gaza, que se propaga en Israel y aumenta la presión sobre el Primer Ministro, Benjamín Netanyahu, con distintas acciones en las que le piden que ponga fin de la ofensiva en Gaza y se establezca un acuerdo de alto el fuego para lograr la liberación de los rehenes.

De acuerdo con un informe presentado por Jiménez, la actividad se desarrolló en nueve jornadas entre el 12 y el 22 de julio, con el objetivo de “servir como una plataforma dinámica y facilitadora para un diálogo genuino, la forja de alianzas prácticas y un intercambio robusto de ideas, donde la visión estratégica global pudo converger de manera efectiva con la acción local concreta” con el pilar de la “diplomacia local”.

Moción rechazada

En medio del reclamo de los lugareños, el presidente del Concejo  Municipal, Hermilink Chinchilla Corrales, acogió la solicitud de la presentación de una moción escrita por el grupo de ramonenses, en la cual se solicitaba al concejo municipal manifestarse en “contra de los crímenes de lesa humanidad cometidos por el Estado de Israel contra el pueblo palestino”; solicitar a la alcaldesa un informe escrito, en el que diera explicaciones sobre las características de su viaje; y que el Concejo Municipal informara a la ciudadanía sobre el alcance de la autorización aprobada a Jiménez para participar en el evento MuniWorld 2025 en Israel.

También se le demandaba a la alcaldesa que aclarara por escrito si existen mecanismos permanentes de consulta, transparencia y rendición de cuentas con respecto a su participación en actividades internacionales. No obstante, esta moción fue rechazada por los regidores en la sesión.

Al tiempo que se rechazaba la moción, el concejo municipal acordó una serie de medidas que impidieron que el grupo de manifestantes pudiera ingresar a la sesión con tácticas como la reducción del aforo y la entrada de “manera irregular” a personas funcionarias del mismo municipio, así como un aumento de la presencia de oficiales de policía, según narraron Andrés Molina y Adriana Monge.

«Hay un intento de que las votaciones se hagan sin público que le contradiga» declaró Molina, vecino de San Ramón, quien añadió que «seguimos sin tener una respuesta a los cuestionamientos fundamentados que hemos hecho. A día de hoy, la alcaldesa lo evita [responder]», recalcó.

Para el grupo, la mayor preocupación es que Jiménez, al ser una representante política del cantón, fuera con la aprobación del concejo municipal y financiada con fondos públicos del Estado de Israel, “su participación al encuentro se convierte en un acto político, en el que las autoridades municipales avalan la política exterior de genocidio de Israel con el pueblo palestino”, explicó Molina.

“Nuestra posición es una posición informada sobre un viaje oficial que la alcaldesa hizo en representación del cantón”, afirmó Adriana Monge, profesora de la Sede de San Ramón de la UCR. Para ella, las autoridades municipales se han negado a discutir los argumentos de fondo, a llevar la discusión a cosas “personales” o a silenciar los cuestionamientos. «Hay una sanción al derecho a la protesta», aseguró Monge.

El grupo afirmó que llevan varias sesiones en las que se manifiestan por esta causa y que no han habido altercados. Sin embargo, la alcaldesa Jimenez aseguró en la sesión del 1 de agosto que habían ocurrido intervenciones con “expresiones hostiles, ofensivas y violentas hacia ciudadanos israelíes que visitaban este recinto”.

El grupo negó que estos hechos fueran reales y lo calificó como una manera de desviar la atención y “evadir discutir los argumentos de fondo”, por los cuales se cuestiona los vínculos de la municipalidad con el Estado de Israel.

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