Los hechos son vergonzosos: casi 400 mil personas sin agua potable en 14 cantones de la Gran Área Metropolitana y lecciones suspendidas en 343 centros educativos por falta del líquido revelan la urgencia de intervenir Acueductos y Alcantarillados (AyA).
Así lo pide la Unión de Cámaras (Uccaep). Según los empresarios, el AyA no acepta responsabilidades y se las endosa a sus usuarios, y a la reducción de las fuentes de agua superficiales -que cada año se presentan en el verano, cuando en realidad existen fuentes de agua que no se aprovechan por una falta crónica de infraestructura.
La Uccaep dijo que se solidarizada con los miles de vecinos de Hatillo, y de otras comunidades, quienes llevan varias semanas con un pésimo servicio; mientras AyA tiene ¢100 mil millones de colones sin ejecutar, solamente en los últimos dos años para obras de infraestructura, es decir un 25% de su presupuesto anual.
“Esta subejecución presupuestaria -que anualmente se observa en los estados financieros de la institución- demuestra la carencia de planificación de corto, mediano y largo plazo, así como la ineficiencia imperante en esa Institución que resultan de la no ejecución de obras y proyectos programados y autorizados, lo cual puede interpretarse como un incumplimiento a los usuarios, quienes pagan servicios públicos, que no reciben”, indicaron.
Para la Uccaep, una institución pública como AyA debería de tener una ejecución anual del ciento por ciento de sus recursos financieros, que provienen de tarifas públicas pagadas mes a mes por sus usuarios, y de préstamos bancarios, indicó la Uccaep.
PERIODISTA: María Siu Lanzas
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Lunes 16 Marzo, 2020
HORA: 09:06 AM