La seccional de la Asociación Nacional de Empleados Públicos y Privados (Anep) en el Instituto Nacional de la Mujer denunció ante el Ministerio de Trabajo irregularidades, sobrecargas y prácticas laborales desleales en los Centros Especializado de Atención y de Albergue Temporal para Mujeres Afectadas por Violencia (CEAAM).
La principal denuncia presentada por la organización, se relaciona con las condiciones laborales de las auxiliares de estos centros, quiénes atienden a mujeres que se encuentran en riesgo y a sus hijos e hijas.
Carolina Zúñiga, asesora sindical de esa seccional, dijo a UNIVERSIDAD que estas mujeres trabajadoras que reciben un salario de apenas unos ₡400,000 deben encargarse de tareas que van desde lavar ropa o hacer comida hasta alimentar niños o proveer medicación a las personas.
Entre los medicamentos que estas mujeres deben suministrar se encuentran en muchos casos aquellos conocidos como “de receta verde”, es decir medicaciones que se distribuyen bajo estricto control. No obstante, la expectativa y la práctica en los albergues es que ellas suministren estos medicamentos, a pesar de no tener entrenamiento médico pues los estudios que se exigen para el puesto son de apenas noveno año.
Para Zúñiga esto es un riesgo enorme pues no solamente pone en peligro la vida de las mujeres que reciben la medicación, sino que en caso de que suceda una tragedia amenaza la seguridad jurídica de las trabajadoras, pues podría achacárseles la responsabilidad, por ejemplo, de una sobredosis, por simplemente haber realizado una tarea especializada sin tener el entrenamiento necesario siguiendo órdenes de sus superiores.
Según dijo la asesora sindical, como si esto fuera poco las mujeres trabajan jornadas laborales extenuantes y no se les reconocen las horas extras, realizan decenas de tareas que no se reconocen y todo, en paupérrimas condiciones, con mobiliario anticuado y dañado, espacios de trabajo que no cumplen estándares sanitarios y hasta plagas de insectos que la institución no atiende.
Estas mujeres, dijo Zúñiga, son las que están encargadas directamente de la población más vulnerable que atiende el Inamu y aún así son las peor compensadas.
Otra situación anómala que narró la representante sindical es que los albergues no cuentan con vigilancia 24 horas a pesar de que sí se exige presencia permanente de auxiliares, de modo que les corresponde atender situaciones de emergencia completamente solas.
Según informó la sindicalista estas denuncias se han presentado previamente en múltiples ocasiones ante la jefatura de despacho de la presidenta ejecutiva de la institución, específicamente ante la cuestionada funcionaria Kattia Calvo; quién en sus palabras se ha encargado de “ignorar uno tras otro” los reportes.
Por eso, informó, decidieron acudir ante el Ministerio y hacer constar con evidencia fotográfica, testimonios y más las terribles condiciones en que trabajan las auxiliares para que se pongan en marcha soluciones definitivas.
Zúñiga comentó que luego de presentar toda la información la institución quedó comprometida a responder en el plazo máximo de un mes, pero agregó que no espera que los problemas se solucionen de inmediato, sino más bien prevé que la lucha continuará pues no ha habido voluntad política de parte de la jerarquía institucional para resolver estas situaciones.
“Si no hay respuesta en el plazo exacto del mes, pues tendríamos que irnos a la vía judicial, tanto para el tema de prácticas laborales y si es necesario, también vamos a acudir al ministerio de Salud pues las condiciones son inhabitables”, concluyó la sindicalista.
