La infraestructura educativa y el acceso a recursos básicos siguen siendo uno de los principales puntos de tensión para el magisterio costarricense.
Así lo reveló el Estudio Sobre las Condiciones y Desafíos de los Docentes y del Magisterio Nacional, elaborado por el Colegio de Licenciados y Profesores en Letras, Filosofía, Ciencias y Artes (Colypro), la cual muestra disparidades entre las regiones del país y entre los sectores público y privado.
El estudio indica que únicamente un 20% de los docentes del sector público se sienten satisfechos con las condiciones físicas de sus centros educativos, mientras que en el sector privado esta cifra asciende a un 55%.
Hay que señalar que le encuesta contó con un muestreo de 9.398 docentes, lo que significa que 7.518 no está de acuerdo con la infraestructura educativa de las instituciones.
Las provincias litorales, es decir, las zonas costeras como Guanacaste, Puntarenas y Limón concentran los niveles más altos de insatisfacción.
En estas zonas, la mayoría del personal docente considera que las aulas, los edificios y los materiales disponibles no cumplen con las condiciones necesarias para garantizar un proceso de aprendizaje adecuado.
El informe señala que en Puntarenas y Guanacaste más del 40% manifiesta estar insatisfecho con el estado de las aulas, cifra significativamente mayor que la reportada en provincias de la Gran Área Metropolitana.
Pocos recursos
El acceso a materiales didácticos y recursos tecnológicos también refleja brechas importantes. Docentes de las regiones periféricas reportan mayores carencias, mientras que las provincias de la Gran Área Metropolitana (GAM) muestran niveles ligeramente más altos de satisfacción, aunque sin superar el 40%.
La conectividad y la tecnología educativa destacan como una de las áreas de mayor rezago, especialmente en centros públicos que dependen de redes inestables o inexistentes.