La Sede del Atlántico de la Universidad de Costa Rica (UCR) se sumó este martes a las manifestaciones estudiantiles contra la administración del rector Carlos Araya Leandro, en medio de reclamos por infraestructura inconclusa, obras abandonadas y falta de respuestas de la Administración Central.
El movimiento fue convocado tras un pronunciamiento de representaciones estudiantiles de la sede, en el que denunciaron que el campus permanece en una condición de “precariedad inaceptable” y señalaron como principales problemas el cierre de la biblioteca desde 2020, la inhabilitación de residencias estudiantiles, el cierre de la piscina desde 2022 y el estado del nuevo auditorio, cuya construcción permanece detenida.
Durante la mañana, estudiantes mantuvieron cerrado el ingreso a la sede y realizaron una cartelada en los portones del campus. Según explicaron Derek Jiménez Solano, representante estudiantil ante el Consejo de Sede y miembro de la Asamblea de Sede, y Fabián Vázquez Hernández, presidente de la Asociación de Estudiantes de la Sede del Atlántico y también miembro de la Asamblea de Sede, el cierre inició luego de que venciera el plazo de diez días que el movimiento había dado a las autoridades universitarias para recibir una respuesta satisfactoria.
“El reclamo principal sobre las obras no va tanto en el hecho de que estén en proceso de remodelación, porque más bien se aprecia, sino el tiempo que les ha tomado concluir las obras”, indicaron los representantes estudiantiles.
Según detallaron, la biblioteca tiene seis años en remodelación, las residencias permanecen cerradas desde finales de 2019, la piscina comenzó como una remodelación en 2022 y continúa inhabilitada, mientras que el auditorio se encuentra en obra gris luego de que la empresa encargada de su construcción se declarara en quiebra.
El cierre se mantuvo entre las 8 a.m. y las 11 a.m., con restricción pacífica del paso, consignas y pancartas. Posteriormente, representantes de Rectoría y de la Oficina de Servicios Generales visitaron las instalaciones señaladas por el movimiento estudiantil junto con autoridades de la sede, con el fin de constatar el estado de las obras y discutir posibles rutas de atención.
A la sede llegaron Pedro Navarro, director de la Oficina de Servicios Generales, y Pablo Marín, director ejecutivo de Rectoría, según indicaron los representantes estudiantiles. La visita incluyó recorridos por la biblioteca, el auditorio, la piscina, residencias y espacios vinculados con aulas de Diseño Gráfico.
Navarro confirmó a este semanario que los temas discutidos fueron los atrasos en la culminación de la biblioteca, la situación actual del auditorio, la piscina, residencias y las condiciones de algunas aulas de Diseño Gráfico. Según explicó, la administración se comprometió a presentar en un mes un cronograma de actividades para cada uno de estos proyectos.
En el caso de la biblioteca, Navarro señaló que la obra tiene un avance de entre 90% y 95%, pero que la empresa contratada abandonó el proyecto, por lo que corresponde elaborar un nuevo pliego de condiciones para atender lo pendiente. Sobre el auditorio, indicó que se trata de una situación distinta, pues la obra apenas se encuentra en una etapa inicial de «obra gris».
Respecto a la piscina, Navarro afirmó que las reparaciones ya fueron adjudicadas y que esta semana la empresa depositó la garantía de cumplimiento, por lo que el paso siguiente sería el inicio de las obras. En cuanto a las aulas de Diseño Gráfico, dijo que las solicitudes estudiantiles se relacionan con ventilación y acceso a servicios sanitarios cercanos. “Las exigencias que están planteando los estudiantes son lógicas, básicas y razonables”, sostuvo.
El funcionario también indicó que se trabajará en las residencias estudiantiles, las cuales no han podido utilizarse por temas de certificaciones y remodelaciones. Entre los pendientes mencionó baterías de baños, duchas, adecuaciones en escaleras para cumplir normativa, pintura y mobiliario para las habitaciones.
Tras el recorrido por las instalaciones, se realizó una asamblea abierta que, según los representantes estudiantiles, inició a la 1 p.m. y duró cerca de dos horas. En ese espacio participaron estudiantes, personal administrativo y docentes, quienes expusieron afectaciones por el cierre de espacios universitarios que, según señalaron, forman parte de la experiencia académica y de la presencia regional de la UCR en Turrialba.
Luego de la asamblea, las representaciones estudiantiles iniciaron una negociación para definir las condiciones bajo las cuales levantarían el cierre de las instalaciones. Entre las solicitudes se incluyó un nuevo cronograma con plazos que consideren más realistas y una comunicación continua sobre el avance de los proyectos.
Como resultado del encuentro, las partes acordaron que la Administración Central entregará en un plazo máximo de un mes un nuevo cronograma para los proyectos. Según los representantes estudiantiles, el rector Carlos Araya se comprometió a recibir a la comunidad turrialbeña y exponer cómo funcionará ese cronograma, así como el seguimiento que se dará desde Rectoría y desde la administración universitaria.
Navarro también afirmó que, dentro de ese mes, Araya visitaría la sede con una comitiva para presentar a los estudiantes el estado de los proyectos, los plazos previstos, las inversiones y el horizonte de ejecución. El funcionario sostuvo que los proyectos cuentan con presupuesto asignado y que la principal inquietud estudiantil se relaciona con el tiempo que tardará cada obra.
Tras el acuerdo, el movimiento estudiantil resolvió mantener el cierre hasta la noche de este martes, debido a que la información sobre la suspensión de lecciones ya había circulado entre la comunidad universitaria. Sin embargo, las actividades se retomarían este miércoles, incluyendo un acto de graduación programado en la sede.
Los representantes estudiantiles advirtieron que, si no se cumple el pliego petitorio o se prolonga la entrega del cronograma, no descartan volver a medidas de presión similares. En su pronunciamiento, también pidieron a la Rectoría un cronograma público y vinculante de reactivación de obras en un plazo no mayor a diez días hábiles, a la Vicerrectoría de Administración (VRA) un informe técnico sobre el estado de licitaciones y medidas legales contra empresas que abandonaron proyectos, y al Consejo Universitario ejercer fiscalización sobre la gestión de contratos de infraestructura en la sede.
Movimiento convocados en la Sede de Occidente
La manifestación en la Sede del Atlántico ocurre en un contexto de movilización estudiantil que también alcanza a otras sedes regionales de la Universidad de Costa Rica (UCR). En la Sede de Occidente, la Asociación de Estudiantes convocó para este miércoles 29 de abril una marcha en San Ramón, con el objetivo de defender el Fondo Especial para la Educación Superior (FEES) y exigir la renuncia del rector Carlos Araya Leandro.
