La alianza público-privada entre el Ministerio de Educación Pública (MEP) y Grupo DIPO que permitirá regalar el álbum oficial de la Copa Mundial FIFA 2026 y postales a 100.000 estudiantes de todo el país ha generado una ola de críticas a su alrededor.
Mientras que el MEP y la empresa que distribuye productos Panini defienden la iniciativa, expertos en materia educativa cuestionan su valor pedagógico, y aseguran solo se está impulsando un gasto innecesario por parte de las familias desde una plataforma institucional pública.
“Hasta ahora no se ha explicado cuál es el aprendizaje concreto que esta alianza fortalece ni cómo se articula con las prioridades curriculares del país. La recreación tiene valor, pero no toda actividad recreativa constituye una estrategia educativa pertinente dentro de una crisis de aprendizaje”, externó la exviceministra del MEP e investigadora Karla Salguero.
“Ante un rezago educativo tan grave en lectoescritura, matemática y la exclusión estudiantil que se enfrentan en el sistema educativo, toda iniciativa institucional debería poder demostrar claramente su aporte pedagógico”, agregó.
El anuncio de esta propuesta fue realizado el pasado miércoles 6 de mayo, en medio del lanzamiento oficial de la colección de stickers del Mundial. Se prevé que la entrega tanto de los álbumes como de 1.000.000 de postales a los menores se dé a mediados de este mes.
Sin valor pedagógico
Específicamente, sobre su valor pedagógico, el Movimiento Mauro Fernández —integrado por educadoras— externó en un pronunciamiento que es necesario que toda actividad promovida por el MEP responda al interés público y no a las necesidades del mercado.
“En particular no vemos que este acuerdo se encuentre plenamente alineado con los principios y fines que la Constitución Política y la Ley Fundamental de Educación asignan al sistema educativo público costarricense. Parece más bien que se vulneran dichos fines educativos, que son a los que se debe el sistema educativo”, cuestionaron.
Asimismo, el Movimiento indicó que es realmente preocupante la desconexión entre esta alianza y las prioridades urgentes de las escuelas y colegios públicos.
“Hasta ahora no se ha explicado cuál es el aprendizaje concreto que esta alianza fortalece ni cómo se articula con las prioridades curriculares del país. La recreación tiene valor, pero no toda actividad recreativa constituye una estrategia educativa pertinente dentro de una crisis de aprendizaje”, Karla Salguero, exviceministra del MEP e investigadora
“No se visualiza con claridad el objetivo del MEP de promover este acuerdo con una empresa privada, que a primera vista únicamente favorece al negocio de la empresa”, agregaron.
En la misma línea, el investigador del Instituto de Estudios Interdisciplinarios de la Niñez y la Adolescencia (Ineina) de la Universidad Nacional (UNA), Pablo Chaverri, mencionó que el álbum mundialista es esencialmente un negocio creado con fines lucrativos y no con fines pedagógicos.
Mientras que el político Douglas Caamaño añadió que la iniciativa no tiene valor educativo y que más bien corresponde a un desacierto enorme en momentos en que la educación del país se encuentra en crisis.
“Hemos perdido generaciones por atrasos, y estamos viendo al MEP como una sucursal de Panini”, criticó.
Aumenta dinámicas de consumo
La otra crítica realizada a este álbum radica en que la regalía de este álbum podría impulsar dinámicas de consumo entre niños y jóvenes, quienes comprarían postales para así poder completarlo.
El álbum Panini tiene 112 páginas y un total de 980 postales que corresponden a 48 selecciones del mundo. Cada sobre incluye 7 postales y tiene un precio sugerido de ₡650. Existen cubos también con 104 sobres cuyo valor asciende a ₡67.600.
Esto quiere decir que, en el mejor de los casos, completar el álbum con 980 postales costaría a las familias cerca de ₡91.000, suponiendo que no salgan postales repetidas, algo que es difícil, pues por lo general se requiere de intercambios y de compra de muchos más sobres.
“El álbum gratuito funciona como punto de entrada a una dinámica comercial que depende de comprar postales para poder completarlo. Eso puede generar una presión en los estudiantes y familias ante la exclusión, ansiedad o diferenciación entre estudiantes según la capacidad económica de sus familias. La escuela pública debe reducir brechas, no reproducir mecanismos de competencia económica dentro de las aulas”, mencionó Salguero.
Esto fue reforzado por Chaverri, quien agregó que llenar el álbum es muy costoso e incluso inaccesible para la amplia mayoría de niños y familias en Costa Rica. Todo esto, en su opinión, creará una brecha de discriminación entre quienes tienen suficiente dinero y quienes no lo tienen.
“Además, creará la falsa asociación con el mérito personal con el que se suele vincular el logro de llenar el álbum completo, contribuyendo esto a legitimar la idea de que la capacidad adquisitiva y el mérito personal están asociadas”, mencionó.
Caamaño, por su parte, destacó que el hecho de dar solo algunas postales a los menores hará que en las casas las familias deban gestionar dineros para así obtenerlas.
El político solicitó a la Contraloría General de la República (CGR) y a la Defensoría de los Habitantes pedir explicaciones sobre el tema, específicamente sobre el fin pedagógico de la propuesta, las ventajas reales de que el MEP distribuya el álbum, así como si existe un estudio técnico para permitir este tipo de alianzas.
“No estoy afirmando que haya corrupción, sino que necesitamos saber cuál fue el fondo real y quiénes fueron los responsables de tomar esta decisión, porque no es ni pedagógica ni administrativa (…). La Contraloría y la Defensoría tienen que investigar si hubo o no corrupción en este tipo de decisiones”, dijo.
MEP y empresa responden
Cuestionado sobre esta alianza, la Dirección de Prensa del MEP respondió que el convenio marco de cooperación con Grupo DIPO surgió desde el 2025 y tiene como fin desarrollar distintas acciones y proyectos de apoyo dirigidos a la comunidad educativa costarricense.
En esa línea, agregaron que la entrega de álbumes y postales corresponde únicamente a una de las iniciativas desarrolladas dentro de ese marco de cooperación.
“En este caso específico, la actividad se fundamenta en criterios asociados con convivencia, socialización, motivación y fortalecimiento de habilidades socioemocionales en estudiantes. Aunque el álbum no forma parte del currículo oficial, sí puede convertirse en una herramienta cocurricular que favorece procesos positivos de interacción entre estudiantes, especialmente en una época donde existe creciente preocupación por el exceso de exposición a pantallas y la disminución de espacios de convivencia presencial”, defendieron.
Sobre el intercambio de postales y completar álbumes alegaron que estas actividades fortalecen habilidades asociadas con paciencia, memoria visual, reconocimiento de símbolos, países y banderas, socialización entre pares, negociación y convivencia, así como curiosidad por otras culturas y geografías.
La institución aclaró que los álbumes y postales corresponden a una donación efectuada por Grupo DIPO y Panini, por lo que no existe utilización de recursos públicos.
“Aquí no hay obligación, ni imposición, ni gasto obligatorio para ninguna familia. El álbum y las postales son gratuitos, y cada padre o madre de familia decide libremente si desea que su hijo participe”, mencionaron.
Asimismo, acotaron que, bajo ninguna circunstancia, en los centros educativos podrá condicionarse participación, calificaciones o actividades a contar con el álbum o adquirir postales adicionales.
Por su parte, el gerente de marca de Panini, Cristian Oreamuno, defendió que la idea de regalar este álbum a los estudiantes es que se convierta en un instrumento educativo lúdico, e incentivar la socialización, el compañerismo y la negociación entre compañeros con el intercambio de postales.
“No estamos obligando a nadie a comprar. No es una obligación llenar una página. Es para desarrollar interacción, negociación”, respondió Oreamuno al ser consultado sobre las críticas que ha recibido esta iniciativa.
Comentó también que en otras oportunidades, y también bajo alianza, han regalado a centros educativos álbumes de mundiales anteriores, así como el de parques nacionales con los cuales realizaron diferentes dinámicas.
