La apertura de la nueva sede del Área de Salud de Aguas Zarcas debía ser un sueño hecho realidad para la comunidad, pero rápidamente se ha convertido en un dolor de cabeza.
Hoy, el distrito cuenta con una infraestructura moderna, pero colapsada por la falta de personal, lo que revivió la fuerte polémica por la asignación de plazas.
El problema radica en una promesa a medias. Para que la clínica opere bajo la modalidad 24/7, la Dirección de Administración y Gestión de Personal (DAGP) de la Caja Costarricense de Seguro Social validó 159 plazas con todos los dictámenes legales, técnicos y financieros. Sin embargo, a la fecha, la institución solo otorgó 107.
Esto dejó 52 plazas en el aire, de las cuales la Junta de Salud local comprende que 8 están justificadamente pausadas por condiciones específicas, como choferes a la espera de vehículos o técnicos a la espera de los equipos de Rayos X.
Sin embargo, el reclamo enérgico es por las 44 plazas de prioridad inmediata que no les dieron y que hoy tienen el servicio colapsado.
En esta lista urgente figuran 7 médicos generales, 13 funcionarios de enfermería, 10 de farmacia, 9 administrativos, 4 de redes, 2 de trabajo social, 1 psicólogo clínico y 1 nutricionista.
La falta de este personal ya está pasando factura y genera situaciones críticas todos los días para los asegurados que acuden por atención.
"Nos hacen falta siete médicos. Elaboraron un área de sala de emergencia muy pequeñita, de espera. Hay cuatro consultorios y solo tenemos dos médicos trabajando. Las filas se extienden afuera, no caben en la sala de espera y se extienden afuera, no hay techo, están bajo la lluvia o el sol", denunció Alexis Barrantes, vicepresidente de la Junta de Salud de Aguas Zarcas.
El principal temor de la dirigencia comunal es que la CCSS redireccione estos puestos hacia otras clínicas del país que tenían compromisos previos y que Aguas Zarcas se quede sin el recurso humano prometido.
"Si esas plazas se reasignan a otras sedes, después de cierto tiempo, no existe forma alguna, ni fórmula. Es materialmente imposible reversarlas y traerlas de nuevo a Aguas Zarcas. O sea, se perdieron", alertó Barrantes.
Años de lucha comunal y una amenaza de cierre
La frustración de los vecinos de Aguas Zarcas es aún mayor al considerar el arduo trabajo comunal que hay detrás de esta obra, para la cual incluso un lugareño donó el terreno.
Don Alexis, recordó el duro camino para ver el edificio levantado y advirtió que no permitirán que el proyecto quede a medias.
"Fueron años de mucho sacrificio, esfuerzo, desde que íbamos a San José a reuniones con la presidencia ejecutiva. Ver hoy ya hecho una realidad el proyecto y que se pongan con estas situaciones, no vamos a renunciar tan fácilmente a esto que es muy de nosotros", expresó el dirigente.

Además, fue contundente sobre la postura de la comunidad ante la falta de respuestas.
"Nosotros vamos a llegar hasta donde tengamos que llegar", sentenció.
La paciencia se agotó esta misma semana. Tras una reunión, que consideraron cordial con la Gerencia Médica de la CCSS, acordaron que autoridades de dicha área visitarían la clínica de Aguas Zarcas el próximo lunes para buscar soluciones en persona.
Sin embargo, el 26 de mayo la CCSS emitió el oficio GM-9230-2026, en el cual ordenan enviar a un equipo técnico para realizar un nuevo análisis de demanda y capacidad en un plazo de una semana. La comunidad percibe esto como una burla a los estudios que ya fueron aprobados y como una táctica de retraso.
Ante este panorama y sintiendo que las autoridades no fueron honestas en la negociación, la comunidad lanzó un ultimátum.
Si durante este viernes o el fin de semana no hay un acercamiento directo con respuestas, el próximo lunes cerrarán las puertas de la nueva sede como medida de presión.
