Un grupo organizado de vecinos de las comunidades que atiende la ruta 287, recolecta firmas para presentar ante la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos como rechazo al nuevo costo del pasaje de los buses en Ciudad Quesada.
Esta ruta mueve a miles de personas todos los días entre Ciudad Quesada y comunidades como La Palmera, Coocique, Los Ángeles, San Ramón, San Vicente, Cañaveral, La Plaza, Cedral, Gamonales, La Isla y San Gerardo.
Muchas de esas personas dependen del bus para llegar al trabajo, al colegio o al hospital.
Carolina Mora, vocera de ARESEP, advirtió que la vía de la petición tarifaria no es la correcta para este tipo de reclamo.
"Lamentablemente tendría, la organización que presentar una petición tarifaria nueva donde corrobore que no es cierto que la empresa utilice tales buses, que no haga tal recorrido, que no cumple, Pero más bien la línea que debería usar la gente es el tipo queja, dónde están los problemas de prestación de servicio", explicó.
Mora recordó además que el proceso que llevó a este ajuste no fue silencioso. Según señaló, en medios de circulación nacional como La Teja y La Extra, en la Gaceta, también en el Facebook y la página web de ARESEP apareció la convocatoria a la audiencia pública sobre este ajuste, señaló la vocera.
"El 10 de junio se hizo por vía Zoom la audiencia virtual para conocer este ajuste tarifario propuesto por la empresa para la ruta 287, que es la de Ciudad Quesada y Ramales, que presentó la empresa Transportes La Palmera S.A. Esto estaba en el expediente ET-027-2026", detalló Mora.
En esa audiencia, participó La Defensoría de los Habitantes y está, fue la única oposición al ajuste.
La resolución que fija las nuevas tarifas ya está firmada. Solo admite recursos de revocatoria y apelación dentro de los tres días hábiles siguientes a su notificación.
Una recolección de firmas fuera de ese plazo y de esa vía legal no tiene efecto sobre la tarifa vigente. El reclamo de la comisión de vecinos no logra revertir el ajuste por sí mismo.
Por qué sube y baja la tarifa
La primera causa del ajuste es un vacío de 15 años. La última fijación tarifaria ordinaria de la ruta 287 ocurrió en 2011, con la resolución 310-RCR-2011.
La ley de ARESEP obliga a todo operador de buses a pedir un ajuste ordinario al menos una vez al año, para que la tarifa refleje los costos reales de dar el servicio, combustible, repuestos, salarios, valor de los buses.
Durante 15 años esa solicitud no llegó. Cuando ARESEP finalmente corrió el modelo con los datos actuales, el resultado fue un cambio grande de un solo golpe, en lugar de ajustes pequeños y progresivos cada año.
La segunda causa es un desorden que arrastraba la ruta desde 2023. Ese año el Consejo de Transporte Público fusionó las antiguas rutas 285 y 287 en una sola ruta, la actual 287.
Desde esa fusión nunca hubo una fijación tarifaria ordinaria que ordenara el pliego. La ruta terminó operando con dos lógicas de cobro distintas al mismo tiempo, algunos ramales con tarifa única, heredada de la antigua ruta 285, y otros con varios fraccionamientos según la distancia recorrida, heredados de la ruta 287 original.
Frente a esa mezcla, ARESEP decidió no mantener los fraccionamientos y en su lugar fijar una tarifa pareja de ₡570 para los trece ramales de la ruta.
La Intendencia de Transporte argumenta que esa unificación da claridad al usuario y al operador sobre cuánto cuesta cada viaje, agiliza el cobro y la subida a la unidad, y prepara la ruta para el sistema de pago electrónico.
Esa decisión explica por qué ramales cortos como Los Ángeles, Cañaveral, Coocique o Santa Fe-Arcoíris, que cobraban ₡330, suben a ₡570, un aumento de 63,64%. También explica por qué ramales más largos como Cedral-San Ramón, que cobraba ₡990, o San Vicente, que cobraba ₡740, bajan a ₡570.
La tercera causa es el precio del combustible. Sobre la tarifa que dio la fórmula ordinaria, de ₡540, ARESEP sumó un 5,43% que ya había reconocido en mayo, mediante una fijación extraordinaria distinta, por el alza del diésel durante el conflicto bélico en Medio Oriente. Esa suma llevó la tarifa final a ₡570.
La Defensoría de los Habitantes cuestionó en la audiencia pública que ese 5,43% adicional al ajuste ordinario representa un alza acumulada cercana al 51% frente a lo que se pagaba antes de mayo.
ARESEP respondió que no hay doble cobro, porque cada ajuste toma un período distinto del precio del combustible. El extraordinario cubre el alza de enero de 2026 y el ordinario toma el precio promedio de julio a diciembre de 2025.
"Con respecto al resultado tarifario es importante indicar que de acuerdo con las valoraciones técnicas y legales de la Intendencia de Transporte se definió establecer una tarifa única para todo los ramales debido a que en general las distancias corresponden a una ruta urbana menor a los 20 kilómetros", detalló Paolo Varela, Intendente de Transportes.
La Defensoría también planteó que el aumento resulta desproporcionado para las personas de bajos ingresos que dependen de esta ruta.
ARESEP contestó que la metodología tarifaria del transporte remunerado de personas no contempla subsidios según la condición económica de los usuarios ni según la zona donde viven, salvo la exoneración de ley para adultos mayores y niños menores de tres años.
