La Cámara de Ganaderos de San Carlos manifestó su posición de no apoyar el Acuerdo Transpacífico. La organización considera que su eventual implementación podría generar impactos significativos para miles de familias vinculadas directa e indirectamente al sector agropecuario del país.
Por qué importa esto: porque toca a una de las actividades económicas más importantes de la Zona Norte, donde la ganadería sostiene a cientos de familias productoras y a toda una cadena de trabajo alrededor de las fincas.
Aunque la Cámara reconoció la importancia del comercio internacional y de generar oportunidades para el país, consideró que cualquier acuerdo comercial debe partir de condiciones equilibradas, estudios técnicos rigurosos y una evaluación profunda de sus posibles consecuencias económicas y sociales.
Abrir la competencia con economías que cuentan con mayores escalas de producción, diferentes estructuras de costos y facilidades de exportación representa, según la organización, una competencia desigual para los productores nacionales.
Según la Cámara, la afectación de este acuerdo no se limitaría únicamente al productor ganadero, sino que tendría repercusiones en toda la cadena de valor del sector agropecuario, desde las familias productoras y los trabajadores de campo, hasta profesionales como veterinarios, nutricionistas, agrónomos e ingenieros, además de transportistas, choferes, comercios de insumos y proveedores de materias primas.
Esa disminución de la actividad productiva, planteó la organización, podría generar un aumento preocupante del desempleo en las zonas rurales.
Para los consumidores, el dilema tiene otra cara. Cuando ingresan productos importados con precios más bajos, muchas personas pueden pensar que eso es positivo porque van a pagar menos, pero la Cámara pidió preguntarse qué ocurre con quienes producen en el país.
Si los productores nacionales no pueden competir y algunas fincas o empresas deben cerrar, Costa Rica podría perder capacidad de producción y depender cada vez más de otros países para abastecerse de alimentos, advirtió la organización.
Por eso, la Cámara hizo un llamado al Gobierno de la República, a las instituciones competentes y a los representantes del sector productivo para abrir espacios reales de diálogo, donde la voz de los productores sea escuchada y tomada en cuenta.
Este pronunciamiento se suma a un rechazo que ya es prácticamente unánime en el sector agropecuario del país.
El Gobierno, a través del Ministerio de Comercio Exterior, anunció en mayo de este año la conclusión de las negociaciones para que Costa Rica se incorpore al CPTPP, un bloque de 12 países que incluye a Japón, Australia, Nueva Zelanda, Canadá, Chile y México, entre otros.
Desde entonces, organizaciones como la Cámara Nacional de Agricultura y Agroindustria, la Corporación Ganadera y la Cámara Nacional de Productores de Leche rechazan el acuerdo, al considerar que no existen estudios técnicos que respalden beneficios reales para el agro nacional.
El trámite ahora continúa con un grupo de trabajo que debe formalizar el instrumento jurídico de adhesión y los procedimientos internos de cada país miembro.
